Reportaje | El objetivo es que la región recupere el sitio perdido en el mundo del motor El Race y Pinto han presentado sendos proyectos para sustituir el vetusto trazado por otro más moderno
04 ene 2004 . Actualizado a las 06:00 h.Al mismo tiempo que España se convierte en la referencia mundial del motociclismo gracias a la celebración de tres grandes premios (Valencia, Jerez y Barcelona) y a los éxitos de sus pilotos, las épocas doradas del primer circuito construido en el país (1966), el del Jarama, languidecen hasta convertir el trazado madrileño en un espacio residual para pruebas de segundo o tercer nivel. Sobrepasado por los tiempos, hace ya mucho que el Jarama, situado en el término municipal de San Sebastián de los Reyes, no acoge una carrera del mundial de las dos ruedas o del circo rodante de la Fórmula 1. La carretera de Burgos, su vía de acceso, se colapsa cada vez que alberga una competición menor; el asfalto se encuentra machacado; y su escaso aforo (35.000 localidades) hace imposible la rentabilidad de una prueba importante. Ante este panorama, ya se han puesto sobre la mesa dos proyectos para devolver a Madrid el lustre perdido en los deportes de motor: uno encabezado por el Real Automóvil Club de España (Race) y el otro por el municipio de Pinto. El del Race, propietario del actual circuito, ha sido el último en presentarse. Su ubiación estaría al lado de la segunda nueva pista del aeropuerto de Barajas (también en el término de San Sebastián de los Reyes), un terreno declarado como «huella sonora», donde la normativa no permite edificar, y con una gran facilidad para llegar hasta él en coche. Según los cálculos realizados por los promotores, el coste de construcción estaría entre los 30 y los 45 millones de euros (entre 5.000 y 7.500 millones de pesetas), que serían aportados, además de por los impulsores, por el Ayuntamiento de la capital, la Comunidad de Madrid y otros agentes relacionados, como las marcas de vehículos. Contactos políticos El Race reconoce haber mantenido contactos con personas próximas al Gobierno regional para buscar financiación, aunque las conversaciones formales no empezarán hasta pasadas las fiestas navideñas. El proyecto tiene previsto conservar la identidad del actual Jarama, un trazado muy del gusto de los pilotos que conjuga las zonas rápidas con otras más técnicas. Su capacidad rondaría las 70.000 localidades y en su interior, además del circuito, se abriría un hueco para la Fundación del Race, una pista de karting y otro espacio destinado a las marcas de coches. El objetivo es que el circuito sea una realidad en el 2007. La operación pasa, según el presidente del Real Automóvil Club de España, José Luis Huidobro, por la recalificación de los terrenos del vetusto Jarama, en total, 420.000 metros cuadrados. La cotización de esta zona es de las que más han aumentado en los últimos años en la perifería de la capital, ya que, según la Sociedad de Tasación, el precio por metro cuadrado oscila entre los 2.120 y los 3.140 euros. Las plusvalías serían reinvertidas en un campo de golf que construiría el Race en las cercanías del trazado actual y en su futura Ciudad del Motor. Ésta es la piedra angular del plan estratégico de la organización para los próximos años. Situada también en las inmediaciones del aeropuerto, su millón de metros cuadrados de superficie permitiría el traslado de las oficinas del Race y la instalación de una base de helicópteros para la Dirección General de Tráfico. Apoyo de Simancas Por su parte, el proyecto de Pinto se presentó hace ya dos años y en este tiempo ha conseguido el apoyo, entre otros, del socialista Rafael Simancas. Los impulsores son un grupo de empresas tecnológicas del sur de Madrid, agrupadas bajo el nombre Motordraft , y su intención es construir un «Espacio del Motor», donde, además de un trazado de alta velocidad, se incluirían circuitos de karting, un parque infantil de tráfico, una escuela de seguridad vial, escuelas de técnicos y pilotos, un circuito de tierra, un parque temático, un museo del automóvil, centros de I+D+I, un hotel, un helipuerto y un centro comercial. El circuito que reemplazaría al Jarama se realizaría sobre una pista de 140 hectáreas, con aforo para 122.000 espectadores y más de 20.000 plazas de aparcamiento. El presupuesto rondaría los 700 millones de euros, que serían aportados en su totalidad por un consorcio de empresas. Según los impulsores, uno de los principales argumentos de esta iniciativa es el gran número de comunicaciones para acceder al futuro «Espacio del Motor», con la Radial 4, la M-50, la N-IV, un ramal de la M-506 y la futura M-60. Si éste es el proyecto elegido, el circuito podría estar listo a mediados del tercer año, desde el inicio de su construcción.