EL MERCADO DE LA CORTE
26 sep 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Los periodistas tenemos que aceptar que el País Vasco es una constante de nuestras vidas. Hasta hace poco, ETA copaba las informaciones que llegaban de esa parte de España, pero la iniciativa del plan independentista del PNV nos obliga a seguir ocupándonos de los vascos. Ibarreche amaga, crispa, desafía, aunque con cara de no haber roto nunca un plato. Por fin ha desvelado su estrategia para anclarse en Ajuria Enea por los siglos de los siglos: hacer que la consulta popular de su plan coincida con las elecciones autonómicas. Las víctimas Las asociaciones de victimas de ETA piden no ser objeto de manipulación política, pero, ayer mismo, han emitido un comunicado criticando cualquier intento de ruptura de nuestro ordenamiento jurídico. El Gobierno ha protegido a las víctimas más que nadie, es cierto, pero a cambio de implicarlas en su estrategia para sustituir al PNV en Vitoria. El PP vuelve a radicalizarse, dando la espalda al espacio de diálogo que exigen una mayoría de vascos. El PSOE de Patxi López podría ser esa vía autonomista que logre la normalización de Euskadi. Sonrojo electoral El ex presidente González critica la capacidad de Aznar para mentir sin sonrojarse. Tampoco Bush y Blair pierden la sonrisa cuando se les acusa de haber manipulado información para justificar la guerra, pero, al menos, su popularidad está por los suelos. Tampoco se sonroja Esperanza Aguirre anunciando que reducirá las listas de espera, mientras Gallardón ha sido incapaz en sus años de Gobierno de acabar con ellas. ¿Qué le parecerá al PP que el piloto asturiano Fernando Alonso les recuerde lo del Prestige en la F-1?