Partido de ricos

| RICARDO MARTÍN |

ESPAÑA

EL MERCADO DE LA CORTE

19 ago 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

El PP se presentó a los españoles como el partido de las clases medias, de la gente normal. Aznar mismo era ejemplo de provo funcionario, discretamente casado con una funcionaria de toda la vida. Ahora, Ana Aznar se exhibe en el yate de Matas, y un hijo del presidente conduce coches de lujo. Gallardón tampoco es clase media. Su entorno, compuesto por jóvenes ricos de familia, engrandece el patrimonio desde cargos públicos. Si el fantasma de Gescartera persigue a Rato, Gallardón ya tiene el suyo: sus íntimos colaboradores. Juicio historico El PSOE de Felipe pasó a la historia como el partido de la corrupción, los GAL, el despilfarro y el pelotazo. Perdió el honor. El PP es el partido del Prestige, de la guerra, de Gescartera, el AVE fracasado, el pelotazo inmobiliario y la crispación. Sin planificación alguna y con el único objetivo de enriquecer a los constructores, las autoridades de la Comunidad Valenciana permiten la degradación del medio ambiente y la oferta turística. Son los propios hoteleros y expertos (Exceltur) los que alertan del peligro de sobreexplotación. España encorsetada La falta de inversiones en infraestructuras en los primeros años ochenta derivó en un colapso que obligó a los gobiernos de entonces a impulsar un ambicioso plan de autovías y ferrocarriles. En estos momentos, el colapso de las comunicaciones en las zonas costeras o las listas de espera hospitalarias en los núcleos turísticos prueban que el desarrollo económico, basado en el consumo, la construcción y el turismo, no se acompaña con las necesarias inversiones públicas. El corsé está a punto de estallar si no se toman medidas urgentes.