Samaranch afirma que ambas candidaturas «lo tienen más difícil que nunca» para celebrar los Juegos de 2012
17 ene 2003 . Actualizado a las 06:00 h.El principal déficit de Sevilla son sus escasas plazas, un aspecto que arruinó sus posibilidades la última vez. Los inspectores del COI le dieron un tres en este apartado y en esta ocasión la candidatura ha presentado un compromiso del sector hotelero «para construir los hoteles necesarios en el caso de ganar». Lo mismo que hizo Sidney en su día. Madrid, en este apartado, gana por goleada. Sólo con las camas que tiene hoy supera con creces a las que suman Sevilla, Jerez y el Puerto de Santa María. La situación se invierte si hablamos de experiencia en la organización de grandes eventos. En los últimos diez años, la ciudad andaluza ha acogido seis mundiales, entre ellos el de Atletismo (1999), y este año albergará la Final de la Uefa. Madrid, que estuvo más de tres lustros sin organizar ningún torneo de primer nivel, intenta recortar distancias. El apoyo social, económico y político en ambas ciudades a las candidaturas ha sido total, con la excepción de IU en el Ayuntamiento de Sevilla. Fuera de sus entornos más inmediatos, Madrid se apuntó hace dos años un tanto cuando firmó un convenio con 25 de las 27 federaciones de deportes olímpicos. Además, cuenta con el soporte de diez comunidades autónomas y 17 capitales de provincia. Su peso como centro político y económico de España, tal vez, haya desequilibrado la balanza. En los dos últimos años, periodo en el que ambas ciudades han coincidido en sus aspiraciones olímpicas, ha habido momentos de todos los colores. Por ejemplo, de una posible unión. Ésta posibilidad se vino abajo porque el COI obliga a que todas las instalaciones estén en un radio de 50 kilómetros y porque ninguna quiso ser subsede de la otra. No es descabellado pensar que buena parte del futuro a corto y medio plazo de Madrid y Sevilla pende de la decisión que adopte el próximo martes el Comité Olímpico Español (COE). La ganadora verá cómo la ciudad se impulsa hacia un mayor desarrollo económico, social y urbanístico. Barcelona'92 sirve como ejemplo. La perdedora, mientras, aparcará en la cuneta casi definitivamente sus aspiraciones reales de organizar unos Juegos, y de todo lo que ello implica. Ésta es la tercera vez consecutiva que la ciudad andaluza presenta sus credenciales, después de los intentos para 2004 y 2008. Para Madrid, la única capital europea que todavía no ha celebrado una cita olímpica, ésta es su primera experiencia desde hace treinta años. A falta de cuatro días para la jornada clave, el número de instalaciones deportivas es similar en ambas candidaturas, aunque Sevilla ya cuenta con el recinto estrella de unos Juegos, el Estadio Olímpico de La Cartuja, y Madrid sólo dispone de la maqueta del futuro Estadio (la actual Peineta), presentada la semana pasada. La capital de España ha previsto la construcción del 90% de las instalaciones necesarias para una cita olímpica antes de 2006, al margen de que sea o no sea la elegida. Sevilla, sin embargo, supedita la realización del resto de las infraestructuras a su designación definitiva por el COI. Las dos candidaturas han apostado por concentrar casi todas las modalidades deportivas en tres grandes áreas, muy cercanas a los medios de transporte. En Sevilla se ha desarrollado el oeste de la ciudad, que cuenta con una parada del tren de alta velocidad (AVE), un helipuerto y 40.000 plazas de aparcamiento. Madrid se ha fijado en el lado derecho, en el entorno del aeropuerto de Barajas. Medios de transporte El aeródromo es uno de sus grandes argumentos. Su oficina de promoción subraya que «es el de mayor volumen de tráfico, con más de 110 destinos internacionales y una capacidad para 70 millones de pasajeros». El gran problema circulatorio que sufre Madrid hace que el equipo gestor haya apostado por el transporte público como medio de comunicación entre los tres grandes espacios, en detrimento del coche privado, que habitualmente colapsa el centro. La capital hispalense, libre de ese inconveniente, ha elegido una «autovía olímpica», que ya está construida y que durante los Juegos estaría restringida a deportistas y personal acreditado. Sea cual sea la decisión del COE, lo cierto es que parece muy remoto que España pueda organizar los Juegos de 2012. «Lo tienen más difícil que nunca», afirma Samaranch. Lo que sí conseguirá la elegida es ganar la batalla nacional y quedarse como única representante del país ante el COI.