Acusan al Gobierno de incumplir tratados migratorios bilaterales Aseguran que sus compatriotas no tienen los mismos derechos que los emigrantes españoles
13 nov 2002 . Actualizado a las 06:00 h.Un grupo de ciudadanos argentinos ha presentado una queja ante el Defensor del Pueblo porque, a su juicio, el Gobierno español incumple tratados bilaterales migratorios alcanzados por los dos países, al rechazar numerosos permisos de residencia y trabajo solicitados por ese colectivo. Los demandantes, con el apoyo de la Casa Argentina en Madrid, aseguran en su escrito que las trabas impuestas para regularizar su situación en España son «injustas y discriminatorias». Explican que desde el 2001, tras la profunda crisis económica vivida por el país sudamericano, la mayoría de ellos ha visto paralizados sus trámites de legalización en España, incluso quienes cuentan con ofertas de empleo o poseen medios de subsistencia. Asimismo, apelan a los vínculos históricos que ambas naciones mantuvieron durante siglos plasmados en cuatro compromisos migratorios bilaterales firmados en 1863, 1948, 1969 y 1988. Estos acuerdos, según la demanda, establecen que «los súbditos de uno y otro país podrán ejercer libremente sus oficios y profesiones en territorio del otro» y autorizan la libre inmigración de ciudadanos entre ambos países. Los reclamantes destacan que en el año 2000 había 254.073 españoles viviendo en Argentina, mientras que en 1999 en España residían 9.422 argentinos, que, en su opinión, «no gozan de iguales derechos que los españoles en Argentina». Agregan que la cuestión se agravó en los últimos meses por el impedimento de la entrada de compatriotas por parte de «funcionarios policiales españoles que, de forma arbitraria, los devolvieron a su país sin posibilidad de defensa alguna». Cumbre iberoamericana Las restricciones a la inmigración americana que está llevando la Unión Europea en los últimos meses, con la exigencia de visado a algunos países, centrarán los debates de la XII Cumbre Iberoamericana de jefes de Estado y de Gobierno que se celebrará los próximos viernes y sábado en Bávaro (República Dominicana). Fuentes gubernamentales reconocieron que es un «tema delicado», y advirtieron que la exigencia de visado es «un instrumento más para regular los flujos migratorios».