: BLOQUEO DIPLOMÁTICO Lo más inquietante de la crisis con Marruecos es el desconocimiento de las razones de fondo que han conducido a Mohamed VI a respaldar la intervención en el peñote Perejil: ¿Será el Sahara, la soberanía de Ceuta y Melilla...? Aunque el Gobierno español parece ignorar las causas, algunas hipótesis se abren paso por su verosimilitud. La oposición marroquí al Régimen interpreta la provocación militar de su país como un gesto desesperado para forzar a España a reanudar unas relaciones diplomáticas cuyo bloqueo perjudica gravemente a Marruecos. : CLIMA ANTIESPAÑOL Una mayoría de españoles temen una represalia militar, mientras los miles de marroquíes de cuna que viven entre nosotros critican la dureza del Gobierno de España e insisten en que ellos sólo quieren trabajo. UGT enviará una circular a sus afiliados -redactada conjuntamente con la Asociación de Inmigrantes Marroquíes- para llamar a la convivencia entre españoles y norteafricanos por encima de la política. Hay un elemento común en la queja de autoridades, inmigrantes y ciudadanos marroquies: la culpa del clima de desencuentro la tiene Aznar. : LA PESCA Y EL TOMATE Primero fue el fracaso en la negociación pesquera, ahora el bloqueo al aumento de contingentes de tomate marroquí a Europa. La UE, a pesar de que Francia se reclama avalista de Marruecos en Bruselas, está desairando continuamente a nuestro vecino del Sur. En Rabat se echa la culpa sistemáticamente a un supuesto bloqueo de España. Y los medios de comunicación relatan en clave victimista las penurias de los inmigrantes norteafricanos en nuestro país. El clima es adverso, pero al Gobierno español tampoco le ha interesado mejorarlo.