El primer ministro marroquí, Abderramán Yusufi, afirmó ayer en Bruselas que «Marruecos va a cooperar con la Unión Europea de manera seria y constructiva para llegar a soluciones» a los problemas que plantea la inmigración. Yusufi declaró a los periodistas que la inmigración ilegal es un problema «que interesa a las dos partes, al Norte y al Sur», y abogó por dos vías de solución. La primera, que los países del norte se impliquen en la cooperación al desarrollo para crear «más empleo e inversión» en el sur, lo que hará «disminuir la voluntad de partir». En segundo lugar, aseguró que Marruecos está «dispuesto a cooperar para que no se produzcan los viajes ilegales», a través de una «coordinación efectiva» de los servicios de seguridad. Sin embargo, no avanzó medidas concretas de lucha contra la inmigración ilegal.