Decisiones en suites de 3.000 euros

La Voz

ESPAÑA

16 mar 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

Policías a caballo, a pie, en la esquina de la calle, dentro de su lechera. El despliegue de la fuerza de seguridad llega a ser abrumador ¿¿Excesivo?¿, sobre todo en los alrededores del aeropuerto y en la zona donde se desarrolla la cumbre. Las calles cortadas y los grandes acordonamientos han redundado en beneficio del medioambiente ¿¡Quién lo iba a decir!¿, porque los barceloneses han optado por mover lo menos posible sus coches particulares. La capital catalana, convertida en capital europea, cuenta con edificios de referencia. Uno de ellos es el Hotel Juan Carlos I, donde se hospedan los mandamases europeos, con 375 habitaciones y 37 suites. El precio de una de sus estancias más solemnes es de 3.000 euros al día ¿¿Necesitan la traducción a pesetas?¿ ¡Ahí es nada!. Mandatarios que entran y salen. Otra reunión. Nada predeterminado. Sólo traen consignas, las posturas pueden llegar a cambiarse en la cumbre. Aparece un anuncio en las pantallas que presiden el otro edificio a tener en cuenta, el centro de prensa: «Rueda de prensa del Ecofín, con Rodrigo Rato al frente, a las nueve de la noche». Primer batacazo para España Ni a las nueve, ni a las diez, ni a las once. Las noticias que el ministro de Economía español tiene que transmitir no son buenas. Del retraso se deduce que no hay consenso. El encuentro con la prensa, a medianoche. El Banco Euromediterráneo se queda en nada. Sólo en una línea de ayudas. Dentro de un año, volveremos a hablar. El primer batacazo para España. Nueve de la mañana. La sala de prensa repleta. Tramitadas más de 4.000 acreditaciones; recogidas unas 2.500. Más de 15 cabeceras periódicos nacionales e internacionales de las que se distribuyen cada día 4.000 ejemplares. Los ministros reaparecen trajeados, repeinados. Su agenda repleta, y en el medio un hueco para el almuerzo. De primero, salpicón de bogavante con ensalada de invernales a la vinagreta de fruta. Al que seguirá, rape confitado con cintas de calamar y cebollitas. Y de postre, bizcocho de cacao al café con crema de queso. Frente a este menú, los antiglobalización celebran su propia fiesta gastronómica. Antes de la gran marcha de mañana, se reunirán a desgustar una gran paella. Después se irán de manifa y como colofón acudirán a un gran concierto en el que, junto a otros grupos, participará el gallego Manu Chao.