FERNANDO HERMOSO
23 ene 2002 . Actualizado a las 06:00 h.El subdelegado del Gobierno de Almería, Fernando Hermoso, ha sido un sargento de hierro en lo referente al control de los inmigrantes. Aún así, en febrero de 2000, los exaltados que provocaron el brote xenófobo de El Ejido le acusaban de ser el «que firma papeles a los moros». A pesar de ello acudió al funeral de la mujer que murió apuñalada a manos de un inmigrante. El subdelegado y el inspector de Policía que le acompañaba quedaron atrapados entre una muchedumbre de exaltados que les propinaron una paliza. Sangrando por la nariz, lo único que se le podía escuchar a Fernando Hermoso era pedir un coche para que lo sacaran de allí. También fue uno de los que primero empezó a usar al expresión efecto llamada. Fernando Hermoso llegó a asegurar que varias ONG promotoras de un encierro contra la Ley de Extranjería en una universidad «podrían formar parte de un complot nacional para fastidiar al Gobierno de España». El año pasado justificó varias expulsiones alegando: «Hay que acabar con la idea de que todo el que llega a España, antes o después se regulariza». En noviembre, le acusaron de dejación de funciones al no impedir las protestas contra la instalación de un Consulado de Marruecos en un barrio de Almería.