La operación permitió detener a un edil de Batasuna, a uno de los asesinos de Fernando Buesa y su escolta, y a otros cinco terroristas El Ministerio del Interior considera desarticulada la estructura central del denominado «complejo Donosti» tras la detención durante la madrugada de ayer de siete presuntos miembros de ETA -uno de ellos concejal de Batasuna en la localidad de Azkoitia- en varias localidades de Guipúzcoa y Vizcaya.
18 oct 2001 . Actualizado a las 07:00 h.El grupo había robado un vehículo, al que habían cambiado las placas de matrícula, para utilizarlo como coche bomba de forma inminente. El de ayer es el cuarto golpe que sufre en lo que va de año el grupo más activo de la banda, tras las desarticulaciones de los comandos «Ttotto», «Gaua» y «Buruntza». La operación policial, coordinada por el juez de la Audiencia Nacional Guillermo Ruiz Polanco y en la que intervinieron 170 efectivos del Cuerpo Nacional de Policía, permitió la detención de un grupo al que desde hacía casi un año se le venían siguiendo los pasos. El comando estaba compuesto por dos liberados y otros cinco presuntos terroristas, la mayoría de los cuales realizaba labores de apoyo logístico e infraestructura. Los dos terroristas que actuaban a sueldo de la organización eran Luis Mariñelarena Garciandía -relacionado con el asesinato del dirigente del PSE Fernando Buesa y de su escolta Jorge Díez Elorza- y Roberto Lebrero Panizo. Ambos, antiguos militantes de Jarrai, huyeron en sendas operaciones que tenían como objetivo desarticular el comando Araba. El resto del comando lo integraban cinco personas: Ángel Murgoitio Rivera, Igoe Bastarrika Salegi, Iñaki Ibaibarriaga Iramategi y su hija Oriz Ibaibarriaga Azpiri, junto al concejal de Batasuna de Azkoitia, Asier Altuna Epelde. En los cinco registros practicados en las viviendas de los detenidos -tres en Azkoitia, uno en Soraluze y otro en Ondárroa- fueron halladas cuatro pistolas, un subfusil, 64 kilos de dinamita Titadyne, bombas lapa así como diversa documentación sobre posibles objetivos que está siendo analizada por los Servicios de Información. Además, se encontró abundante material para hacer estallar a distancia un coche bomba como radiomandos o teléfonos preparados para ser utilizados en la activación de cargas explosivas. En un garaje propiedad del concejal de Batasuna, y muy próximo a su vivienda, la policía localizó un Renault Clio que había sido robado en Mondragón y al que ya le habían cambiado las placas de matrícula. Esta circunstancia hace sospechar a los expertos en la lucha antiterrorista que los etarras pretendían llevar a cabo de forma «inminente» un atentado con coche bomba bien en el País Vasco, bien en cualquier otro lugar de la geografía española. La detención del edil de Batasuna dio pie al ministro del Interior, Mariano Rajoy, para poner de manifiesto «un hecho indiscutible», que no es otro que la conexión entre la coalición abertzale y la organización terrorista. «Todo es lo mismo; tenemos detenidos de Jarrai que mataban; tenemos a miembros de Gestoras que mataban, ya que se detuvo a su portavoz acusada de tres asesinatos; y ahora tenemos a uno de Herri Batasuna dispuesto a matar», espetó.