Los dos últimos casos de jóvenes asesinadas a sangre fría se han registrado en la Costa del Sol A escasos 50 kilómetros de la localidad malagueña de Álora, en Motril (Granada), dos personas totalmente ajenas a la joven Ana Elena Lorente se derrumbaron al conocer la aparición de su cadáver. Se trata de los padres de María Teresa Fernández, un nuevo caso de desaparición de una chica tras los de Rocío Wanninkhof y Ana Elena.
17 sep 2000 . Actualizado a las 07:00 h.Hoy se cumple un mes desde que su hija falta de su casa de Motril, después de que su padre la dejase cerca del lugar donde se iba a reunir con unos amigos, a los que finalmente no vio. En los tres sucesos existen factores comunes: chicas jóvenes, normales y sin problemas aparentes. Como ella, otras 123 chicas y 155 chicos menores de 18 años permanecen desaparecidos en toda España, según las denuncias efectuadas por sus familiares. María Teresa Fernández, de 18 años, había quedado con unos amigos en una parada de autobús, a cuatrocientos metros del lugar en donde la había dejado su padre. Según su pandilla, ella nunca llegó a reunirse con ellos, pese a que tenían proyectado ir juntos al puerto de Motril y después al recinto ferial para acercarse a las fiestas patronales. No se llevó dinero ni ropa, sólo lo que se había puesto ese día: un pantalón largo color burdeos y una camiseta, por lo que la Guardia Civil cree que no tenía intención de marcharse de casa de sus padres. Esta chica, rubia, de 1,70 metros de altura y bien parecida, se subió probablemente en el coche de algún conocido. En su caso, aún hay esperanzas. Desesperados Ayer, al igual que todas las semanas de este ultimo mes, medio centenar de vecinos de la localidad granadina de Motril participaron en la búsqueda por las inmediaciones de la ciudad de alguna pista sobre el paradero de María Teresa Fernández. Como siempre, no encontraron nada. Fuentes de Protección Civil, que organizó este rastreo en el que participaron, junto a los vecinos y los familiares de la desaparecida, aseguraban «no hemos encontrado ni una sola pista. Nada». Los motrileños respondieron ayer al llamamiento del padre de la desaparecida, Antonio Fernández, que reclamó durante una concentración que colaboraran con ellos ante la desesperación que tiene por no saber nada de su hija. Piden que cualquier pista se comunique a través del correo electrónico terefdez18@hotmail.com o del teléfono 958-825426. En el mismo acto, las hermanas y la madre de la desaparecida se desmayaron de dolor.