Las autoridades británicas insisten en que la cocaína no fue arrojada al mar ni transbordada a otro barco Casi un centenar de efectivos de la policía, ayudados por técnicos navales, comenzaron a primera hora de la tarde de ayer la estiba de las más de 5.000 toneladas de carga del buque «Privilege», en busca del alijo de cinco toneladas de cocaína que, supuestamente, permanece escondido entre su carga y del que no se ha encontrado ni un gramo, después de tres días de exhaustivas inspecciones. La policía británica insiste en que la droga continúa en el barco interceptado el jueves pasado ante las costas canarias.
04 sep 2000 . Actualizado a las 07:00 h.Los agentes españoles registran y pesan uno a uno los centenares de fardos y bidones. Fuentes de la investigación desvelaron ayer que las autoridades policiales británicas, que se ocuparon del seguimiento del Privilege desde Venezuela el pasado 16 de agosto, han confirmado en las últimas horas al Ministerio del Interior que durante las casi dos semanas de travesía no hay constancia de que «el alijo pudiera ser lanzado al mar o transbordado a otro navío». El delegado del Gobierno para el Plan Nacional contra la Droga, Gonzalo Robles, mostró su convencimiento de que la operación Ostra llegará a buen fin, pese a que por el momento no se ha encontrado ni rastro de la droga. «Los datos de los que disponemos, tanto de Venezuela como de Italia, confirman que el barco estaba en esta trama», afirmó. «Todas las informaciones policiales nos dicen que no han tenido oportunidad de deshacerse de la carga y que por lo tanto ésta sigue en el barco», añadió Robles, poco después de que comenzara la estiba de las bobinas y bidones que transportaba el barco. Minutos antes había concluido el Arsenal Militar de Las Palmas de Gran Canarias el registro del navío y de sus «estructuras externas», que se saldó sin novedades, pese a que los efectivos policiales rastrearon todas las soldaduras del casco y revisaron las cuadernas y mamparos del carguero en busca de un doble fondo que no apareció. La descarga del buque está siendo «muy penosa», según la policía, que destacaron que para estibar cada una de las 5.000 toneladas de acero en bobinas y las cien de asfalto hay que rellenar las bodegas con una carga similar para evitar que el barco se escore. Se calcula que la descarga de las mercancías de las bodegas podría demorarse hasta tres días. Prisión preventiva Durante estos días, el juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón tiene previsto mantener la prisión preventiva para el capitán, el contramaestre y los tres marineros del Privilege que aún permanecen detenidos.