Un incendio forestal arrasa más de 3.000 hectáreas del Ampurdán

AGENCIAS GERONA

ESPAÑA

El fuego obligó a evacuar a medio millar de personas y amenaza un parque natural Sobre las 11 de la mañana de ayer se inició un incendio forestal en la localidad gerundense de Garriguella, en el alto Ampurdán, que afecta a más de 3.000 hectáreas y amenaza un parque natural. Según el conseller de Interior de la Generalitat, Xavier Pomés, el fuego se originó en una quema de rastrojos por lo que habría indicios de «negligencia». Quinientos vecinos de tres urbanizaciones fueron desalojados y más de 15.000 personas quedaron sin luz. Agosto, el mes de mayor riesgo de fuegos, comenzó con la extinción de un gran incendio en La Palma y la declaración de otros doce en distintas partes del país.

06 ago 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

Xabier Pomés advirtió que las causas del incendio aún no son oficiales pero que todo apunta a que se habría iniciado en una construcción del término de Garriguella por una quema de rastrojos, por lo que cree que hubo «negligencia» y «cierto grado de intencionalidad», debido a que la tramontana que sopla contribuye a extender las llamas con rapidez. En las labores de extinción colaboran 41 vehículos de bomberos y 19 medios aeréos, doce de la Generalitat, tres hidroaviones franceses y otros cuatro de Zaragoza y Madrid. Los focos más activos se concentran en los términos de Llença y Port de la Selva. Llamamiento a los vecinos El conseller mostró su confianza en que los vecinos desalojados de Vilajuiga, Pau y Palau-saverdera, en la zona limítrofe con el parque natural de cabo de Creus, puedan regresar pronto a sus casas. Además, las llamas obligaron a cortar al tráfico las carreteras N-260, GI-614, N-II y C-260. Los Mossos d''Esquadra han hecho un llamamiento para mantener libres las vías de acceso ya que algunas familias se resisten a abandonar sus propiedades ante el temor de que sean destruidas por el fuego y permanecen en ellas para intentar salvarlas. El fuego también afectó al suministro eléctrico al alcanzar la estación receptora Torre del Vent de Fecsa-Enher, que dejó sin luz, en principio, a unas 15.000 personas, y obligó a cortar dos líneas de Renfe.