Rivera y Sánchez, los más citados por los expertos como ganador y perdedor, respectivamente
09 dic 2015 . Actualizado a las 05:00 h.Fue un debate sin precedentes en la democracia española, en el que no hubo un ganador claro y sí un gran ausente, Mariano Rajoy, quien prefirió verlo desde su descanso de Doñana. Está por ver si su renuncia a confrontar con otros tres candidatos a la presidencia del Gobierno tendrá un coste en las urnas. Los expertos en análisis electoral consultados por La Voz se dividen. Dos de ellos dan como ganador al líder de Ciudadanos, Albert Rivera; otro al candidato de Podemos, Pablo Iglesias; y el restante no se define. El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, fue el perdedor del debate para dos analistas; la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, fue la derrotada para uno, junto a Mariano Rajoy, por incomparecencia; e Iglesias perdió por puntos para el otro. Lo que está claro es que no hubo un vencedor por K.O. en este combate electoral. Rajoy y, muy especialmente Sánchez, disponen de una última bala el próximo lunes en su cara a cara.
Las dos preguntas y los expertos
1 ¿Quién considera que ganó el debate a cuatro y por qué?
2 ¿Quién cree que fue el perdedor y por qué?
Daniel Ureña, Director de MAS Consulting
1 No hubo un claro y único ganador. Ha sido un debate en el que no ha habido un único y claro ganador. La vicepresidenta empezó muy encorsetada y estuvo mejor en los turnos de réplica. Consiguió mantener el tipo en un debate que a priori era muy complicado por el tres contra uno al que se enfrentaba. Iglesias demostró que conoce las reglas de la televisión, aunque en ocasiones se pasó de frenada, como con el abuso del «no te pongas nervioso» a sus adversarios. Su cierre fue el mejor de los cuatro, aunque también protagonizó momentos pintorescos como su reivindicación de Ocho apellidos catalanes, la apelación a un inexistente referendo independentista andaluz en 1977 o el momento HouseWaterWatchCooper, (por la consultora Price Waterhouse Cooper) que hizo furor en las redes sociales. Albert Rivera marcó el debate en algunas partes de la noche, como al hablar de corrupción o de Cataluña, pero no fue la mejor intervención que se recuerda del líder de Ciudadanos.
2 Sánchez desaprovechó una gran oportunidad. Pedro Sánchez no logró hacer un buen papel, por lo que sale derrotado del debate. Habló menos que ninguno, no destacó especialmente en ningún tramo y la sensación general fue que desaprovechó una gran oportunidad para erigirse como la gran alternativa a Rajoy.
Jorge Santiago Barnés, Decano de la Facultad de Comunicación Univ. Camilo José Cela
1 Rivera, el más presidenciable. El debate ha sido uno de los intercambios dialécticos de mayor altura que hemos podido disfrutar los españoles en la historia reciente de la democracia española. Nivel elevado de propuestas, aclaraciones de iniciativas, explicaciones de pactos. Un diálogo entre candidatos en donde ganamos los españoles. Pero quien más presidenciable estuvo ante las cámaras por la centralidad de sus propuestas, la seguridad de sus mensajes y la defensa de una autonomía de partido que se le cuestionaba constantemente fue Albert Rivera. No subió el tono de voz en ningún momento, mostró cordialidad con sus adversarios, no entró en descalificaciones y demostró capacidad personal de afrontar las riendas del país. Un político con oratoria, telegenia y persuasión.
2 El perdedor fue Rajoy. El que perdió el debate sin lugar a dudas fue quien no asistió. El candidato por el Partido Popular, Mariano Rajoy, fue quien por su ausencia no tuvo la oportunidad de contar a los españoles su programa de país, sus ideas de mejora de España ni dialogar con los candidatos de los otros partidos políticos sus propuestas de futuro. En este contexto, la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, quien asistió al debate en sustitución del candidato Rajoy, fue la gran perjudicada del evento político por la desubicación en la que se encontraba y por asumir un papel meramente institucional en un debate que era únicamente electoral. Tampoco podía hacer otra cosa, se limitó a aclarar posturas, a criticar alusiones y a defender los últimos cuatro años de gobierno. Ni una sola propuesta, porque no era la persona indicada para hacerlas.
Jaime Miquel, Analista electoral
1 Ganó Iglesias, el más eficaz. En términos de eficacia electoral pienso que el ganador ha sido Pablo Iglesias, quien apeló al votante característico de IU y del PSOE, anterior al 2010; se dirigió a los más desfavorecidos de la sociedad con otras propuestas y esto es suficiente. Rivera se desenvuelve en un plano de masas en el que ya no está Sánchez, mientras que Soraya Sáenz de Santamaría defendió su espacio.
2 Sánchez perdió, no tiene discurso ni recursos. El PSOE está descartado por la mayoría social como gestor alternativo de los compromisos con la Unión Europea; si no fuera así, estaría ganando las elecciones. Pero tampoco tiene capacidad para ilusionar a las personas, se hizo viejo. Sánchez reúne condiciones, pero no tiene discurso ni recursos, y perdió.
Antonio Vera, Exdirector de Ipsos Opinión
1 Ganó Rivera por su busca de la concordia y sus propuestas sensatas. Los condicionantes de cada participante pesaron mucho en el ánimo con el que afrontaron el debate: Sáenz de Santamaría como centro de las críticas; Pedro Sánchez tenía que defenderse de los emergentes; Rivera algo sobrepasado por las altas expectativas de las encuestas; y Pablo Iglesias con poco que perder y más que ganar. Dado que los cuatro pasaron por momentos altos y bajos, tanto el ganador como el perdedor los doy por puntos. A pesar de sus aparentes nervios iniciales, el ganador fue Rivera, por sus intentos de buscar la concordia y cubrir sus propuestas de una dosis de sensatez.
2 Perdedor por puntos, Pablo Iglesias. El perdedor por puntos (no vi un gran perdedor) fue Iglesias, tranquilo y claro a veces, pero con demasiada arrogancia y aire de superioridad en otras. Si tuviera que posicionar a los intermedios, el orden sería: Sáenz de Santamaría, aguantando envites con ánimo y Sánchez, dubitativo.