Una España abocada a los pactos

Efe MADRID

ELECCIONES 2016

El 24M deja al bipartidismo tocado, pero no hundido y con miedo a pactar teniendo en cuenta que las generales están a la vuelta de unos meses. El PP no logra mantener la mayoría absoluta en sus feudos aunque ha sido la fuerza más votadas en nueve de las trece comunidades

03 sep 2015 . Actualizado a las 19:02 h.

Se intuía, lo decían las encuestas, lo barajaban los partidos, pero con tanto votante indeciso como se aseguraba que existía, nadie se atrevía a dar por seguro el nuevo panorama político que alumbra el 24M, con el bipartidismo tocado, pero no hundido, y en el que se antoja que la palabra clave va a ser «pacto».

En un escenario en el que la tarta electoral se ha dividido en porciones de distinto tamaño a las acostumbradas y en el que se ha arrinconado a las mayorías absolutas, con el PP como principal perjudicado, seguro que habrá llamadas más o menos grandilocuentes que apelarán al espíritu de la Transición. O simplemente a acuerdos que garanticen la estabilidad de las instituciones y que recuperen la España de los pactos. Esa va a ser la palabra mágica.

Los resultados de esta jornada abocan a ellos. Pero ¿en qué sentido? ¿Respetar la lista más votada?¿Intercambiar ayuntamientos y comunidades?¿Formar frentes por parte de quienes no han sido la primera fuerza?. La respuesta puede complicarse teniendo en cuenta que las elecciones generales están a la vuelta de unos meses y esa proximidad puede condicionar los pactos por el miedo de algunos partidos, sobre todo los que han irrumpido con fuerza en el mapa electoral (léase Ciudadanos y Podemos) a retratarse más de lo que quisieran y perjudicar así sus aspiraciones futuras.