El Ministerio de Educación se abre a aportaciones, pero seguirá tramitando la ley para mejorar ratios y condiciones de los profesores

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Reunión de la Conferencia Sectorial de Educación este viernes, en la que el conselleiro gallego participó por videoconferencia por estar en el extranjero
Reunión de la Conferencia Sectorial de Educación este viernes, en la que el conselleiro gallego participó por videoconferencia por estar en el extranjero Ministerio de Educación

Las comunidades del PP pidieron una paralización de dos meses en la conferencia sectorial; la nueva norma prevé un máximo de 22 alumnos en primaria y 25 en ESO, pero Galicia ya tiene negociadas cifras similares

06 mar 2026 . Actualizado a las 17:49 h.

La ministra de Educación, Milagros Tolón, y los representantes de las comunidades autónomas en esta materia analizaron este viernes en la Conferencia Sectorial de Educación el anteproyecto de ley de mejora de las condiciones para el desempeño de la docencia y la enseñanza.

La norma, iniciada por el Ministerio con Pilar Alegría todavía al frente, fue presentada en el Consejo de Ministros el pasado noviembre. Entre los puntos destacados está la reducción de ratios, es decir, el número de alumnos por clase. El anteproyecto quiere rebajarlo a un máximo de 22 estudiantes en las aulas de primaria (actualmente el límite está en 25), y a 25 en ESO (hoy con máximos estatales de 30). La aplicación sería progresiva, con un horizonte final situado en el curso 2031-2032. También reduce la carga de horas de clase que deben dar los profesores.

La nueva ley supondría, por lo tanto, reducir los límites que todas las comunidades deben respetar al ejercer sus competencias en educación. Pero lo cierto es que muchas de las autonomías, entre ellas Galicia, ya han fijado o tienen negociadas con los sindicatos ratios más bajas que las marcadas a nivel nacional. Lo mismo sucede con las horas lectivas del profesorado.

En ese contexto, Tolón esperaba, antes de la reunión, lograr el apoyo de todos los consejeros autonómicos. Y aunque no hubo una oposición frontal, si ha habido discrepancias. Las comunidades gobernadas por el Partido Popular han solicitado paralizar la tramitación del anteproyecto de ley y formar un grupo de trabajo para desarrollarla. «Hemos planteado dos meses de paréntesis para reflexionar y no ha querido la ministra porque tienen prisa en aprobar el anteproyecto para colgarse la medalla», ha dicho la consejera de Educación de la Comunidad de Madrid, Mercedes Zarzalejo.

«De non crearse estre grupo, sería parasitar o traballo que realizamos desde as comunidades autónomas (…) En ningún momento fomos escoitados e queremos participar dunha normativa que nos atinxe directamente xa que somos as autonomías as que temos que executala», ha abundado el conselleiro de Educación, Ciencia, Universidades e FP, Román Rodríguez, apuntando que Galicia «xa vai por diante» en muchos aspectos. «Agora o Goberno nos copia e pretende presentalo como novidoso», apostilló.

A mayores, varios consejeros hicieron notar que, de aprobarse la norma en los próximos meses, puede haber problemas para ponerla en marcha de forma acelerada, pues algunos aspectos se aplicarían ya en el próximo curso, que empieza en seis meses. Y es que el calendario de aplicación ha sido una de las preocupaciones de la mayoría de las comunidades.

El Ministerio ha concedido crear ese grupo de trabajo con las autonomías, pero sin paralizar la tramitación del anteproyecto de ley. «Va a ser enriquecido con estas conclusiones, con este grupo de trabajo y con lo que las comunidades autónomas aporten pero, evidentemente, el proyecto debe seguir adelante», ha dicho el secretario de Estado, Abelardo de la Rosa. Añadió, además, que ya se cuenta con una memoria económica y un análisis del impacto normativo y presupuestario de su aplicación en las comunidades.

La ministra Milagros Tolón también ha confirmado que la tramitación de la norma continuará avanzando con la convocatoria de una mesa sindical que, según han confirmado fuentes de Anpe, se celebrará el próximo jueves. Tras ese paso, y toda vez que el anteproyecto ha sido respaldado por unanimidad por el Consejo Escolar del Estado, deberá ser aprobado en el Consejo de Ministros, para empezar después su tramitación en el Congreso. Fuentes sindicales apuntan que el Gobierno central quiere tener lista la ley antes de septiembre para poder aplicar las primeras mejoras el próximo curso.

Ratios que ya cumplen o mejoran algunas CC.AA.

La reducción del número máximo de alumnos por profesor no implicará grandes cambios en muchas comunidades, que ya aplican o se han comprometido a aplicar ratios iguales o mejores. Asturias, por ejemplo, fijó un máximo de 23 alumnos por clase en todas las etapas educativas, empezando a aplicarlo este mismo curso. Cantabria también se ha comprometido a reducir de modo progresivo hasta 20 la ratio en primaria, mientras que Canarias ya negoció con los sindicatos alcanzar las cifras que ahora prevé el Gobierno central.

También en Galicia hay acuerdo entre Xunta y sindicatos para reducir de manera progresiva las ratios. El objetivo es bajar a 20 alumnos por aula en infantil y primaria, a 25 en ESO y a 30 en bachillerato. Una disminución que ya se aplica en 4.º y 5.º de EI, pero que, de cumplirse el calendario, no estará del todo implementada hasta el curso 2033-2034 para primaria, y cuyo inicio para secundaria y posteriores aún debe negociarse. Además, se han ido produciendo quejas de familias y sindicatos señalando que en los colegios gallego se superan estos límites aludiendo a circunstancias excepcionales o zonas tensionadas.

El anteproyecto de ley del Ministerio analizado en la conferencia sectorial también establece que el alumnado con necesidades educativas especiales (NEE) con una discapacidad superior al 25 % deberá contabilizar como dos plazas en el aula. El acuerdo entre Xunta y sindicatos ya recoge este doble conteo si el estudiante tiene una discapacidad de al menos el 33 %, e incluso eleva el recuento a tres plazas si el estudiante alcanza o supera el 66 % de discapacidad.

Reducción de horas de docencia para el profesorado

La norma que se quiere aprobar a nivel estatal también rebajaría las horas de docencia en el aula que deberá impartir el profesorado semanalmente. Serian un máximo de 23 en primaria, y de 18 en secundaria. Esto no implicaría menos jornada laboral, que se mantiene en 37,5 horas semanales, si no menos tiempo de dar clase y más horas para el resto de trabajo de preparación de clases, gestión, atención a los padres, etcétera.

Con todo, ya son muchas las comunidades autónomas que han rebajado las horas de aula del profesorado. En Galicia, acuerdos firmados con los sindicatos ya redujeron el horario lectivo para los maestros de primaria a 23 horas, y comprometieron la reducción en ESO a 18 horas, aunque todavía se negocia el ritmo de su implantación.