La clase en la que el profe no da teoría

Sara Carreira Piñeiro
sara carreira O CARBALLIÑO / LA VOZ

EDUCACIÓN

Santi M. Amil

02 may 2017 . Actualizado a las 11:20 h.

Olvídese del profesor que entra en la clase y explica sin mover una ceja que el mercurio es un metal pesado conocido por el símbolo Hg y con número atómico 80. Eso ya ha pasado a la historia anterior a la clase invertida (Flipped Classroom, también llamada Flip Class). Lo saben perfectamente los alumnos de ESO del colegio concertado Vila do Arenteiro, en O Carballiño. En esta cooperativa de profesores que nació en 1986 los jóvenes estudian la teoría de Química en su casa; aunque eso no significa que lo hagan solos, en absoluto.

Esto del aula invertida no tiene nada de innovador: «Antes el profesor te decía: “Mirad este tema en casa y mañana lo practicamos en clase”». Lo resume Juan Sanmartín, el profesor de Matemáticas y Física y Química en ESO, que ha decidido que este sistema es el mejor para sus alumnos (y parece que ha acertado). La diferencia entre el profesor antiguo y Juan es que este lalinense con alma arousana usa la tecnología. Sus alumnos, como Inés o Luis, no tienen que enfrentarse en solitario a un libro de química. Ellos abren su tableta, su móvil o el ordenador y van a la web donde aparecen los vídeos del profesor: en unos pocos minutos, la voz de Sanmartín da vida a unos powerpoints en los que se desgranan los cálculos de moles en sustancias gaseosas, la nomenclatura de óxidos con metales o problemas de energía mecánica, por ejemplo. El alumno lo puede ver una y mil veces, pararlo y volver atrás. Apuntar sus dudas o mirar fijamente a la pantalla mientras su cabeza vuela a mil kilómetros de allí. Como en clase, pero con una salvedad: «Como na casa non tes a ninguén con que falar, é máis fácil concentrarse», dice Inés. Hay que tener en cuenta que los vídeos son de cuatro o cinco minutos, así que mantener la atención no resulta especialmente difícil.

Santi M. Amil

Una vez en el aula, Juan les entrega un boletín de ejercicios, por ejemplo. Cada uno se pone con el trabajo y el profesor pasea por el aula. Cuando alguien tiene una duda levanta la mano, o el propio Juan está pendiente de quien no se atreve a hincarle el diente a la materia. Si alguno se olvidó de ver el vídeo, siempre puede ir a un aula de informática a repasar. Otras veces, Juan opta por repetir algún concepto o sondear entre el grupo para saber si captaron bien la esencia de lo explicado.