El estudio se realizó en un centro de menores, y logró disminuir los momentos de ira y su intensidad El objetivo de la tesis elaborada por José Antonio Marzoa Puga, estudiante de Psicoloxía de la Universidad de Santiago, era el de aplicar un programa de competencia psicosocial a un grupo de menores con problemas de conducta, con el fin de evaluar su eficacia y lograr progresos en sus actividades cognitivas, afectivas y de conducta. Los resultados han sido esperanzadores: los jóvenes mejoraron notablemente en sus habilidades sociales, de autocontrol, en los enfrentamientos con compañeros, redujeron su hiperactividad e incluso la intensidad y el tiempo de sus momentos de ira.
28 ene 2002 . Actualizado a las 06:00 h.El estudio se aplicó en el centro de menores de Guadarrama (Madrid), a un grupo de jóvenes con problemas de conducta. Las conclusiones son fundamentalmente relevantes si se tienen en cuenta las características de la muestra, ya que se trataba de chicos que presentaban agresividad, hiperactividad, expresiones de ira, cambios bruscos de humor, pequeños robos, además de estar asociados al consumo de drogas, y procedentes de ambientes marginales y de familias desestructuradas. Tras aplicar el programa durante meses y estudiar ítems e indicadores, se obtuvieron efectos positivos sobre las habilidades y conductas de los jóvenes. El grupo logró grandes progresos en la definición de problemas, el pensamiento casual (relación causa-efecto), autocontrol, habilidades sociales, alejamiento de drogas y alcohol, se redujo la intensidad y el tiempo de los momentos de ira, e incluso hubo progresos en sus niveles de hiperactividad, enfrentamientos con los compañeros y, en resumen, los trastornos de conducta.