Alumnos del instituto de Baio realizan prácticas de camarero en el comedor del colegio Labarta Pose Los más de cien alumnos del colegio Labarta Pose de Baio que utilizan el comedor son unos afortunados. Comen bien, y encima les sirven. Realmente, no es que les sirvan encima, sino todo lo contrario. Una decena de camareros uniformados y prestos a la indicación se encarga de ponerles el plato en la mesa, repasarla y desarrollar el servicio. Y no es que la lotería haya tocado en el veterano centro como lo hizo hace poco en Traba de Laxe, ni que la Consellería de Educación emplee nuevas técnicas para que el nene se lo coma todo. La verdad es que los alumnos del programa de garantía social del instituto hacen prácticas.
13 mar 2001 . Actualizado a las 06:00 h.Son once y quieren ser camareros de bar o restaurante. Se llaman Miguel, Manuel, Teresa, Elena, Rubén, Sergio, Javier, José Manuel, Manolo, Lorena y Brandón. Realizan prácticas del programa de garantía social que estudian en el instituto de Baio. Tienen entre 17 y 19 años de edad. Van vestidos de faena, pajarita negra a juego con el pantalón y camisa blanca. Son de varios municipios de la Costa da Morte. Hasta hay tres alumnos del más o menos lejano concello de Mazaricos. Desde hace unas tres semanas, los martes y los viernes se aplican a fondo en el nostálgico -para muchos- comedor del colegio Labarta Pose. De lejos, les vigila y alecciona José Francisco Pérez Cotelo, de Ponteceso. Y les evalúa. Su comportamiento en todos los órdenes servirá de baremo para la nota final. No dan problemas. Aprenden rápido. Si les va bien, podrán trabajar con garantías o incluso perfeccionar sus estudios en un cilo medio. Pero, poco a poco. Y si los camareros en ciernes no dan problemas, menos los dan los beneficiarios. Están encantados. Ayer, además, tenían caldo de repollo y fideos con carne, de los que enamoran a primera vista. Alguno querrá ser cocinero.