El Gobierno redobla el cerco sobre los precios de las petroleras con multas de hasta seis millones de euros
ECONOMÍA
Las compañías tendrán que remitir semanalmente a la CNMC el coste al que adquieren sus productos y al que los venden en las gasolineras para evitar abusos
22 mar 2026 . Actualizado a las 17:23 h.Las petroleras están bajo la lupa del Gobierno desde que estalló la guerra en Irán y comenzaron a subir con fuerza los precios de los combustibles con una velocidad inusitada, de forma incluso más rápida que cuando Rusia invadió Ucrania. Por ello, el Ejecutivo ha aprovechado el real decreto ley que recoge una batería de medidas para paliar los efectos de la guerra para dotar a la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) de nuevas capacidades de supervisión y sanción «para que se persiga y se castigue con dureza a las empresas que aprovechan la crisis y las ayudas del Estado para enriquecerse»; es decir, para evitar que especulen con los precios de los carburantes tal y como denuncian que está sucediendo algunas organizaciones de consumidores.
Es más, las compañías se enfrentan desde mañana domingo y durante los próximos tres meses a sanciones de hasta seis millones de euros si se niegan a compartir datos a Competencia sobre los precios de los combustibles, puesto que se considera infracción grave el incumplimiento de estos requerimientos de información, según recoge el texto publicado este sábado en el BOE.
Para ello, el Ejecutivo habilita a la CNMC para solicitar la información que resulte necesaria a los agentes que participen en la distribución mayorista y minorista de productos petrolíferos, «en particular en relación con precios, volúmenes de venta, costes y cualesquiera otros datos relevantes para el análisis del funcionamiento del mercado», según precisa el decreto al que ha tenido acceso este periódico.
Obligatorio durante tres meses
Durante un período de tres meses los operadores al por mayor de productos petrolíferos con capacidad de refino en España reportarán semanalmente a la CNMC sobre sus costes de adquisición de productos petrolíferos y los precios de venta de carburante a las estaciones de servicio, tanto aquellas integradas en su red de distribución como las estaciones de servicio independientes. Esta información recabada por la CNMC se trasladará al Ministerio de Economía, al de Hacienda, al de Transición Ecológica y al de Consumo para su supervisión con el objetivo de que la rebaja del IVA de la gasolina y del diésel del 21 % al 10 % que recoge esta norma, así como la reducción al mínimo permitido por la UE del impuesto de hidrocarburos, se traslade de forma instantánea desde mañana al precio de venta de los carburantes y no sean aprovechados por las empresas para engordar sus márgenes.
Asimismo, Competencia publicará un estudio sobre el funcionamiento del mercado de distribución y comercialización de carburantes tanto a particulares como a profesionales, con especial atención a la evolución de precios y del grado de competencia efectiva en el contexto de la guerra en Irán, incluyendo el comportamiento de los márgenes, a fin de valorar la adecuación del marco regulatorio vigente.
Diésel a 2 euros el litro
La subida del precio de la gasolina se ha vuelto a convertir en el epicentro de la preocupación económica en España a raíz de la escalada de tensión internacional en Oriente Medio y el bloqueo en el estrecho de Ormuz. Desde el pasado 28 de febrero, cuando Israel e Irán comenzaron a bombardear Irán, el diésel se ha disparado ya un 31 % -44,8 céntimos por litro- y la gasolina, un 19 % -28,2 céntimos por litro-. Es más, el precio del diésel le ha dado el 'sorpasso' a la gasolina y ya supera los dos euros en algunas grandes cadenas.
España es el segundo país de la Unión Europea donde más han subido los carburantes, solo por detrás de Chequia, pese a ser el país que menos dependencia tiene del gasóleo proveniente de esa zona de conflicto. Esta inusitada rapidez con la que las petroleras han trasladado la subida del barril del petróleo -que ayer volvió a superar la barrera de los 110 dólares- al surtidor está bajo la lupa del Gobierno y Competencia, que redobla su presión sobre las petroleras para impedir que cometan incrementos injustificados, puesto que aún están tirando de las reservas previas a la guerra.