El salario mínimo subirá este año en 37 euros, hasta los 1.221 en cada paga
ECONOMÍA
Trabajo ha acordado con Hacienda que el alza quede exenta en el IRPF
07 ene 2026 . Actualizado a las 18:42 h.El salario mínimo interprofesional (SMI) superará en este 2026, por primera vez, la barrera de los 17.000 euros anuales. Así lo ha trasladado el Ministerio de Trabajo a los agentes sociales —los sindicatos CC.OO. y UGT y las patronales CEOE y Cepyme—, a los que ha comunicado la intención del Gobierno de elevar ese sueldo de referencia en 37 euros, hasta los 1.221 euros en cada una de las 14 pagas anuales, lo que dejaría el SMI en los 17.094 euros, con un incremento neto de 518 euros.
Neto porque, en la reunión, el secretario de Estado de Trabajo, Joaquín Pérez Rey, anunció que su departamento ha alcanzando un acuerdo con Hacienda para que el salario mínimo se mantenga exento de tributación en el IRPF.
De hecho, el grupo de expertos que asesora al departamento de Yolanda Díaz había aconsejado dos escenarios de subida. Uno, el elegido, con un incremento del salario mínimo del 3,1 %, hasta los 1.221 euros, en caso de que la subida quedara exenta de pagar impuestos. Y otro, con un repunte más elevado, del 4,7 %, hasta 1.240 euros, en caso de que parte del alza se fuese directa a las arcas públicas en forma de retención. Aunque para el trabajador la fórmula elegida era neutra, porque ambas garantizaban el mantenimiento del poder adquisitivo y la misma subida neta al mes, haber optado por la fórmula sin tributación beneficia a las empresas, ya que alivia el incremento de los costes laborales.
Así, con la opción escogida, además de los 518 euros al año de subida salarial, los empleadores tendrán que afrontar un incremento de las cuotas sociales de entre 166,5 y 195,8 euros, por lo que el sobrecoste total por cada empleado que gane el SMI oscilará entre los 684,5 y los 713,8 euros al año. De haber escogido la fórmula con tributación, el desembolso de las empresas habría sido más de un 50 % superior (entre 1.036 y 1.080 euros), ya que el incremento salarial se habría situado en 784 euros, a los que habría que sumar entre 252 y 296,4 euros en cotizaciones.
Guiños a la CEOE
Tras recibir la propuesta del Gobierno, ahora llega el turno de que los agentes sociales se pronuncien. Aunque no es imprescindible el consenso, Trabajo quiere atraer a la patronal al acuerdo, una tarea complicada toda vez que la CEOE ofreció en diciembre una subida máxima del 1,5 %, unos 18 euros más en cada paga. Para vencer su oposición, el Ejecutivo abrió la puerta ayer a modificar la ley para trasladar el incremento del salario mínimo a los contratos públicos, una reclamación de los empresarios que ahora avala una directiva europea que obliga a los Estados miembro a prever reglas de traslación de las subidas de los salarios mínimos a la contratación pública.
El PP rechaza subir el sueldo más bajo del país si la patronal no está de acuerdo
A falta de conocer la posición de la patronal, el PP se adelantó ayer al mostrar su rechazo al incremento del salario mínimo interprofesional propuesto por el Gobierno, argumentando que no tiene el respaldo de los agentes sociales. El vicesecretario de Hacienda de los populares, Juan Bravo, justificó que en su partido «siempre» han defendido que la subida del sueldo más bajo del país debería venir del consenso del Ejecutivo con la patronal y los sindicatos, un acuerdo que entienden que no existe (aunque ni unos ni otros se han pronunciado aún). En cualquier caso, la oposición del PP solo tiene valor simbólico como posicionamiento político, pero ninguna trascendencia en la práctica, pues la medida no se vota en el Congreso.
A la patronal también apeló la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, pero para reclamar que se sumen a un consenso tripartito inédito desde hace meses: «A mí me gustaría que la patronal vuelva a la senda de la altura de miras y, desde luego, en un país que además tiene crecimiento importante de los beneficios y los márgenes empresariales, que hubiese acuerdo». Con quien la ministra de Trabajo ya parece haber llegado a un acuerdo es con su homólogo de Economía, Carlos Cuerpo, que ayer saludó la propuesta de elevar el salario mínimo: «Esa referencia del 3,1% la consideramos, por supuesto, muy válida para proteger a los trabajadores. Es una referencia positiva y que consideramos que también se trata de una referencia equilibrada para poder seguir compaginando unas buenas cifras de crecimiento y que estas reviertan, en este caso, en los trabajadores», señaló.
Absorción de pluses
Quienes en principio parecerían más próximos al acuerdo, los sindicatos, pusieron ayer sus exigencias para aceptar la propuesta del Gobierno, inferior a sus pretensiones iniciales. Así, el secretario general de CC.OO., Unai Sordo, dejó claro que no acordará la medida si Trabajo no se compromete a reformar la regulación del salario mínimo para impedir que los incrementos de este sueldo se puedan absorber de otros pluses y complementos que tenga reconocidos el trabajador, lo que en la práctica neutraliza la mejora salarial. Una reforma legal que no se abordó en la reunión de ayer porque, según precisaron desde el ministerio de Díaz, se tramitaría en otro decreto distinto.
Una subida que se aprobará sin necesidad de pasar por el Congreso
A diferencia de otras iniciativas legislativas impulsadas por el Gobierno, paralizadas o en peligro de decaer en el Congreso tras la ruptura de Junts con el PSOE y la pérdida de la mayoría que propició la investidura de Sánchez, la subida del salario mínimo podrá salir adelante al no requerir la convalidación de la Cámara baja.
Así lo establece el Estatuto de los Trabajadores, una norma con rango de ley que en su artículo 27 faculta al Gobierno a fijar anualmente, previa consulta a los agentes sociales, el importe del salario mínimo. Este se establece mediante un real decreto que aprueba el Consejo de Ministros y que, a diferencia del real decreto-ley, tiene rango de reglamento (porque desarrolla lo ya previsto en otras leyes), por lo que no precisa de convalidación parlamentaria.