Raúl Blanco: «Es imposible hacerlo peor que Alcoa»

El secretario general de Industria espera que la sentencia fuerce a la empresa a aceptar vender en lugar de cerrar la fábrica de San Cibrao


redacción / la voz

Raúl Blanco, secretario general de Industria, se muestra exultante, ríe con frecuencia a lo largo de esta entrevista. La sentencia que anula el despido colectivo de Alcoa en San Cibrao le ha dado un respiro entre tantos tambores de crisis industrial.

-¿Aliviado con la sentencia que anula el ERE de Alcoa?

-Estamos muy contentos. La sentencia demuestra que el trabajo conjunto entre Administraciones era imbatible, insuperable. Siempre defendí que, si íbamos cada uno por su lado, quien ganaba era la empresa, y la prueba es que Alcoa lo ha hecho todo mal. La Justicia se lo ha dicho. No hay precedentes de una sentencia así en España. Es una derrota sin paliativos para Alcoa. Estamos más reforzados para seguir trabajando por una solución. Aliviado no es la palabra porque no hay una solución definitiva, pero esperemos que la irresponsabilidad de Alcoa, que le ha costado una sentencia en contra, haga su efecto.

-¿Qué va a pasar ahora? ¿Creen que Alcoa se va a ver forzada a negociar?

-Esperemos, pero bueno, nunca se sabe con esta empresa. Ahora retomaremos contactos entre todas las partes, Administraciones, sindicatos y empresa, para encontrar una solución, que la hay.

-La solución es que venda la fábrica.

-Por supuesto. Tiene que facilitar una solución industrial.

-¿Y creen que la sentencia la forzará a negociar?

-¿Qué más puede suceder? A Alcoa se le han denegado ayudas, tiene sentencias judiciales en contra, se están revisando todas sus actividades. ¿Qué más quiere que se demuestre? Es imposible hacerlo peor que Alcoa. Llevo 21 años en la Administración y no he visto ni un caso de actuación empresarial como este. Con la reforma laboral en la mano, hay que hacerlo muy mal para que la empresa pierda de esta manera tan estrepitosa. Lo ha hecho rematadamente mal y ha generado unanimidad en contra. Es imposible hacerlo peor.

-¿Se le va a hacer una oferta nueva de compra a Alcoa o se mantiene la anterior?

-Sigue en vigor la posibilidad de estudiar, con todos los instrumentos jurídicos, una solución, pública, privada, o ambas, pero tiene que ser Alcoa quien la facilite.

-Ojalá ese trabajo conjunto entre Administraciones frente a Alcoa se hubiera producido también cuando la multinacional vendió las plantas de A Coruña y Avilés, y ahora están como están.

-De todo se aprende en esta vida.

-El martes pasado aprobaron el estatuto del consumidor electrointensivo. ¿Cree de verdad que garantiza la competitividad de la industria? El sector asegura que no.

-Sí, defiende la competitividad, por supuesto. El estatuto va encaminado a reducir la diferencia de precio eléctrico, sobre todo con nuestros competidores directos, como son Francia y Alemania, da un marco legal estable, que no lo había, y autorizado por la Comisión Europea, tras dos años de trabajo muy duro, por cierto, y un escenario presupuestario dedicado exclusivamente a la industria electrointensiva. Eso no existía, así que sí, claramente refuerza la competitividad del sector.

-Pero ¿la garantiza?

-Sí.

-En realidad, favorece a las industrias que menos electricidad consumen.

-Favorece a los consumidores electrointensivos según la definición que se ha establecido. Hay industrias muy diversas, están las que más consumen, que estarán ahí, como ya estaban con mecanismos anteriores, que, por cierto, no estaban autorizados por la Comisión Europea. Esto va a favorecer a la industria electrointensiva, a la siderurgia, al papel, al vidrio, a la química, de tamaño medio y de tamaño grande, por tanto, va a tener un amplio impacto industrial.

-Pero las industrias más consumidoras de electricidad van a tener garantizada una rebaja de 0,54 euros por megavatio hora. Las menos, 6.

-Hay que valorar el conjunto de instrumentos y que el marco es estable y aprobado por la Comisión Europea. Habrá un fondo para contratos bilaterales a largo plazo dotado con 200 millones y compensaciones por costes indirectos de CO2, con 109 millones en los Presupuestos Generales del Estado, y que después se complementará con los fondos europeos del plan de recuperación. Esa es nuestra intención. Estamos hablando de un marco estable de un mínimo de 400 millones de euros si sumamos el fondo y las compensaciones, eso no lo tenían las industrias.

-Pues ni Galicia ni Asturias están satisfechas.

-Hay que ser realistas sobre los instrumentos que nos permite la Comisión Europea, hemos llegado al máximo que nos permite el marco comunitario, sabemos que esto no nos va a costar un expediente como otros sistemas que había anteriormente. En el futuro, si hay nuevos instrumentos, se podrán ir añadiendo. Algunos siguen demandando una subasta de interrumpibilidad y eso no es viable, no está aceptada por la Comisión, hay que ser realistas.

-La Xunta asegura que Galicia queda discriminada en el estatuto a favor de otros territorios como Cataluña.

-El estatuto no se ha hecho por reparto territorial, sino para dotar de un marco estable a la industria electrointensiva. Teníamos que coger bloques enteros de sectores porque la Comisión no nos permitía discriminar empresas por tamaño o consumo dentro de un mismo sector, eso hace que se amplíe tanto el rango de compañías a 600 beneficiarias. En Galicia y en Asturias hay muchas que antes no estaban y ahora sí, pregunten al sector del papel.

-Si hubiera podido elegir ¿el estatuto sería otro y no este?

-Es el estatuto posible y, por tanto, el mejor. Nos comprometimos a que hubiera un estatuto y ya está. La negociación ha sido muy dura. Seguramente, si no estuviéramos en el marco comunitario habría quien optaría por otras medidas, pero el real y el posible y el que va a garantizar la competitividad es este.

«Hay proyectos suficientes para que Gamesa no cierre As Somozas»

Alcoa no es la única grieta que resquebraja el sector industrial gallego.

-En plena explosión renovable, una empresa como Gamesa amenaza con cerrar una fábrica de palas en As Somozas, con más de 300 trabajadores. ¿Qué está haciendo para evitarlo?

-No tiene sentido que en un país como España, en plena expansión de energía renovable, con unos planes y una normativa estables para facilitar las inversiones, la empresa plantee eso. Estamos hablando con la Xunta, con la empresa, y esperamos que haya una reunión próximamente con los trabajadores. Es perfectamente viable buscar alternativas si la compañía quiere cambiar la producción, pero hay proyectos suficientes en España para que esa planta no se cierre. Hay preocupación y estamos trabajando de manera previa viendo lo que ha sucedido en otras regiones.

-Demasiadas crisis abiertas, ¿no?

-Casi todas vienen del pasado, pero las estamos intentando resolver y crear marcos estables para el futuro, sean en renovables, electrointensivos, batallar con Alcoa hasta el fin de los días... y estas son herencias del pasado que tenemos que afrontar.

-El astillero Barreras de Vigo tampoco levanta cabeza.

-Lo que nos preocupa especialmente es la industria auxiliar gallega, que es donde está el grueso del empleo. Debemos trabajar por dar solución a un problema que es demasiado recurrente, para lo que esperamos ir de la mano de la Xunta.

-En As Pontes tienen otro grave problema industrial por el cierre de la central de carbón. ¿Es inevitable que la transición energética se cobre sus víctimas industriales?

-Yo espero que no. La pandemia nos va a dejar una aceleración de tendencias en la digitalización y en la transición ecológica, tanto en Europa como aquí, en España. Esperemos que ese horizonte sea también generador de empleo, no solo de malas noticias. Va a haber oportunidades en el ámbito de energías renovables, el plan de recuperación va a significar grandes proyectos de inversión generadores de empleo en industria verde y, por tanto, esperamos conseguir dar ese giro a la transición ecológica para que genere empleo y genere una industria de futuro.

-¿Le preocupa que el covid acelere la crisis industrial?

-El covid puede afectar a esos casos que me comentaba y que vienen de lejos. Más allá de las crisis que pueda haber, confiamos en la industria como vector de futuro.

Una exención que se generalizará

La principal medida del estatuto para las industrias electrointensivas es una exención de hasta el 85 % en los cargos de la factura de la luz con los que se financian las renovables, cogeneración y sistemas extrapeninsulares. El Ministerio de Industria calcula que el sector se ahorrará 92 millones anuales. Sin embargo, al mismo tiempo, el Gobierno obligará a las empresas energéticas (eléctricas, gasistas y petroleras) a asumir esos cargos de renovables, de modo que dentro de cinco años ya no los pagará ningún consumidor, ni doméstico ni industrial, en el recibo eléctrico. Blanco aclara que así será, pero que durante esos próximos cinco años, el sector electrointensivo disfrutará de esa exención que luego se extenderá a todos los abonados eléctricos.

El estatuto eléctrico garantiza medio euro de rebaja en la luz a la industria gallega

f. fernández
Trabajadores de Alcoa se calientan mientras hacen guardia en el exterior de la fábrica, que está en huelga desde hace dos meses
Trabajadores de Alcoa se calientan mientras hacen guardia en el exterior de la fábrica, que está en huelga desde hace dos meses

El mecanismo beneficiará a 31 empresas de la comunidad, el 5 % del total

Medio euro menos por megavatio hora. Es la rebaja en el precio eléctrico que le garantiza a las grandes industrias electrointensivas el estatuto aprobado el martes por el Consejo de Ministros. Es el ahorro estimado por el propio Ministerio de Industria para las compañías que tienen contratada la tarifa de acceso 6.4. A ella están suscritas las plantas del país más dependientes de la electricidad, como las gallegas de Alcoa, Ferroatlántica o Megasa. El cálculo coincide con el realizado por la Asociación de Empresas con Gran Consumo de Energía (AEGE). Su director general, Fernando Soto, valora que «el impacto [del estatuto] es mínimo» e «insuficiente», y que el sector necesita «más perchas» para abaratar la electricidad y competir de verdad con el resto de industrias europeas. Porque con 0,54 euros apenas se enfría la diferencia de precios entre España (45 euros el megavatio hora), Francia (21) y Alemania (20), según datos de AEGE.

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