La Pelu de Beti, ubicada en el ferrolano barrio de Ultramar, ha estado atendiendo a clientas todos los días desde el pasado lunes y su propietaria, Beatriz Fraga, se muestra satisfecha de haber reanudado la actividad. No obstante, asegura que el resultado económico ha sido escaso, teniendo en cuenta las horas que tuvo que trabajar. «No me compensó mucho, porque, al tener una persona sola en el salón, cuando estás con un tinte pasas media hora parada, pero más que en casa sí compensa», manifiesta.
Las demandas de estas primeras semanas consisten, fundamentalmente, en tintes, mechas y cortes de pelo. Son servicios que llevan bastante tiempo, por lo que, como mucho, ha podido atender a dos personas en el horario de mañana y otras dos por la tarde. «Si me piden tinte y mechas, o incluso mechas solas, ya solo puedo dar una cita de mañana o de tarde, y cuando solo es tinte puedo meter también un corte de pelo», explica Beti, añadiendo que lo bueno sería poder atender a una segunda persona mientras espera que a otra «le suba el tinte». Esta peluquería ya tenía ayer la lista de espera completa hasta el lunes día 18 y su dueña confía en que la próxima semana la situación vaya mejorando, aunque reconoce que se tardará tiempo.
En cualquier caso, agradece poder reiniciar la actividad, «porque en casa somos dos autónomos». Su marido es del sector de la hostelería.