El Banco Pastor desaparece tras 242 años de historia

El Santander decide poner fin a la ficha bancaria y retira la sede social de A Coruña. Mantiene de forma temporal la marca en sus oficinas de A Coruña

A. Balseiro
redacción / la voz

El Banco Santander ha decidido acelerar el proceso de integración del Banco Popular y del Pastor para reducir costes y mejorar ingresos. En un movimiento a varias bandas, ha terminado por absorber la segunda mayor entidad financiera de Galicia, un Pastor que queda así convertido en una mera marca comercial, sin consejo de administración (tenía cinco miembros), ficha bancaria propia ni sede social en A Coruña. Todo ello desaparece en favor primero del propio Popular, donde se integra inicialmente, para luego acabar disuelto dentro del grupo de Ana Botín, su dueño de facto desde el 7 de junio del 2017, cuando se produjo la resolución exprés del Popular.

El Pastor se queda únicamente con una dirección regional y con una marca que, salvo sorpresa, desaparecerá a lo largo del 2019. Lo hará una vez que se produzca la integración real de las oficinas de la segunda mayor red en Galicia, con unos 400 puntos repartidos por más de 150 municipios. Habrá una sola marca, la del Santander, y una única política comercial, que ya se lleva notando desde hace meses en las sucursales: han compartido Pastor, Popular y Santander el programa de pagos de la PAC, y también la cuenta 1,2,3 Profesional para autónomos (un producto ya con 75.000 altas).

Isabel Tocino no votó

La integración, que pone fin a 242 años de historia, se fraguó en tres consejos de administración este pasado lunes. Primero, los del Pastor y Popular Banca Privada aceptaron su fusión en el Banco Popular; y este, luego, decidió su absorción por el Santander.

En el consejo del Pastor, el de A Coruña, solo votaron 2 de sus 5 miembros; dieron su plácet los independientes Francisco Javier Ibarrola y Pedro Azcárate. Los otros tres se abstuvieron de deliberar y votar argumentando conflicto de intereses, en tanto que todos son a la vez directivos del Popular (Pablo Fernando Merino) o del Santander (Rosario García). La quinta persona que evitó pronunciarse fue la que ha sido última presidenta del Pastor: Isabel Tocino. Apenas cinco meses lleva en ese puesto.

La operación anunciada este martes no se ejecuta de forma automática. La previsión es que se cierre -con todas las autorizaciones- dentro de cuatro meses. «La integración del Popular avanza según lo previsto. El proceso legal estará ejecutado en septiembre», explicó el consejero delegado del Santander, José Antonio Álvarez, durante la rueda de prensa para presentar los resultados del primer trimestre. Matizó que, aunque la entidad que preside Ana Botín «ha anticipado» esa absorción, la decisión solo afecta al proceso jurídico, que requiere obtener las autorizaciones pertinentes, lo que lleva tiempo. La integración operativa, la que conllevará cierres de oficinas, «comenzará a finales de año», según el calendario que se avanzó tras la compra del banco, y acabará a lo largo del próximo ejercicio.

Negociación con la plantilla

Paralelamente a este proceso, el banco ha iniciado un proceso de negociación con los sindicatos para la homologación de las condiciones entre los trabajadores de las tres marcas diferentes. Este proceso, que podría completarse dentro de uno o dos meses, arrancó el pasado viernes con una reunión en la que se anticipó a los sindicatos la fusión del Pastor y del Popular, y la intención de ir a una sola marca.

En todo caso, estas negociaciones no tienen nada que ver con el posible ERE que se tendrá que activar el próximo año, cuando se integren y cierren sucursales (en Galicia hay duplicidades en 110 concellos). Ya se hizo un primer ajuste, que conllevó desde enero la marcha de un centenar de empleados gallegos, del millar que tiene el grupo.

Sobre cambios o despidos, Álvarez no avanzó nada. Solo constató: «Es un proceso que abordaremos cuando comencemos con la integración de la red». Insistió en que, antes de hacer nada, se hablará con los sindicatos.

Cinco entidades se quedan con el 90 % del negocio bancario en Galicia

rubén santamarta

El actual nivel de concentración en la comunidad escala hasta cifras inéditas en Europa

El mercado bancario se achica en Galicia. En apenas diez años, de la veintena de grupos asentados en la comunidad se ha pasado a media decena de operadores que controlan el 90 % del dinero y de las sucursales en un territorio muy apetecible por su baja morosidad y elevado ahorro. Esa proporción es extraordinaria en Europa, donde solo se llega a un nivel tal de concentración en Grecia (97 % del mercado en manos de cinco bancos), Estonia (88 %) y Lituania (87 %).

Al frente figura la única entidad con sede social en Galicia, Abanca, que tutela entre el 35 y el 40 % del mercado, según se ponga el foco en depósitos captados o créditos concedidos. Por detrás, el Santander, con alrededor de un 26 % de cuota gracias al fuerte salto que ha dado al llevarse el Pastor, que controlaba previamente entre el 18 y el 20 por ciento; para Ana Botín, es el territorio con mayor cuota en España. La sede social se trasladará ahora de A Coruña (en el Cantón Pequeño, 1A) a Madrid (calle Velázquez, 34), donde se asienta el Popular. Sus implicaciones fiscales son inocuas, porque el Pastor ya consolidaba con su matriz.

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