¿Qué hará Gayoso como voluntario para Érguete?

A. Balseiro / L. C. Llera / L. penide MADRID, VIGO, PONTEVEDRA / LA VOZ

ECONOMÍA

benito ordoñez

El excopresidente de Novacaixagalicia saldrá en libertad, pero tendrá que hacer trabajos para la fundación presidida por Carmen Avendaño

01 ago 2017 . Actualizado a las 16:40 h.

El excopresidente de Novacaixagalicia Julio Fernández Gayoso, condenado a dos años de cárcel como colaborador necesario en un delito de apropiación indebida en la entidad financiera, saldrá de forma inminente de la prisión pontevedresa de A Lama, en la que está recluido desde el pasado 15 de enero. Así lo acordó ayer el juez de Vigilancia Penitenciaria de la Audiencia Nacional José Luis Castro, en un auto en el que, como contrapartida, impone al exbanquero la obligación de desarrollar trabajos sociales «de forma altruista y sin contraprestación económica» en la Fundación Érguete de Vigo.

Presidida por Carmen Avendaño, la entidad se dedica fundamentalmente a la rehabilitación de extoxicómanos y trabaja en el campo de la prevención y la reinserción social de antiguos presos. Avendaño explicó ayer a La Voz que Gayoso, de 85 años, tendrá que desarrollar trabajos en beneficio de la comunidad entre cuatro y cinco meses. 

Acompañamiento a indigentes

«Será de 9 a 13 horas y tendrá que realizar acompañamiento a personas indigentes y sin recursos, llevándolos al médico o sirviéndoles el desayuno», señaló la presidenta. «También colaborará en la contabilidad de la fundación asesorándonos en temas de auditorías o cualquier cuestión económica, aunque hay un equipo de personas que se dedican a ello y en treinta años nunca hemos tenido ningún problema con las cuentas ni nunca ha habido un desliz», aclara.

Avendaño señaló que aún no sabe exactamente en qué fecha se va a incorporar el expresidente de la antigua caja gallega a estas tareas, porque hay que seguir unos trámites burocráticos cuyos plazos no están definidos.

La presidenta de Érguete apuntó que fue el abogado de Gayoso el que propuso al juez Castro que su cliente podría llevar a cabo tareas sociales en alguna oenegé y sugirió que fuese Érguete o el Banco de Alimentos. «Nos lo propusieron y, tras debatirlo, nos pareció bien. Creemos que va a resultar positivo para él y para nosotros». Avendaño puso de relieve que, cuando era presidente de la caja de ahorros, Gayoso siempre colaboró con la fundación que ella preside y que han mantenido una buena relación profesional. 

No pernoctará en su domicilio

Mientras lleve a cabo estos trabajos sociales para conmutar parte de la pena -el pasado 15 de julio cumplió seis meses, es decir, un cuarto de los dos años de cárcel que le impusieron-, el exbanquero tendrá que pernoctar en el centro de inserción social de Vigo, perteneciente a Instituciones Penitenciarias y que lleva precisamente el nombre de Carmen Avendaño.

Para la adopción de esta medida, el juez, de acuerdo con la Fiscalía, ha tenido en cuenta factores como la avanzada edad y el delicado estado de salud de Gayoso, el escrito voluntario que envió el 19 de abril asumiendo el delito cometido y manifestando arrepentimiento, y especialmente el hecho de que haya abonado la responsabilidad civil a la que fue condenado junto con los demás exdirectivos de la entidad, y que ascendía en total a 10,4 millones de euros, que debían pagar solidariamente. De hecho, no haberla costeado antes fue uno de los factores que más peso tuvo en la decisión de la Audiencia de enviarlos a prisión.

Gayoso, que pagó la multa de 70.000 euros impuesta en la sentencia, aportó también 2,5 millones en activos -1.050.000 euros correspondientes a la responsabilidad civil de Gregorio Gorriarán y 1.450.000 de la de José Luis Pego-, por lo que el juez Castro concluye que la responsabilidad civil «está abonada». Pero en el auto hace constar al respecto una «valoración positiva», señalando que el exbanquero «no ha puesto obstáculo alguno en cubrir dicha responsabilidad, más bien lo contrario, su conducta en todo momento y especialmente durante la ejecutoria ha estado dirigida a facilitar que se hiciera efectivo el pago de dicha responsabilidad».

Con el trabajo social en Érguete y con el abono de la responsabilidad civil, el magistrado entiende que el condenado «podrá dar cumplimiento a la finalidad restaurativa de la pena, pues a través de las labores de asistencia a personas desfavorecidas podrá, en cierta medida, resarcir a la sociedad del daño causado por su acción delictiva». Y añade que, al tener «amplios conocimientos financieros podrá, mediante la colaboración con Érguete, devolver a la sociedad la confianza rota por el daño causado».