El campo hace de la necesidad virtud

El sector busca soluciones a la crisis de precios en la fusión de cooperativas, la elaboración de productos de alto valor añadido y la internacionalización


redacción / la voz

El sector lácteo gallego lleva décadas arrastrando dos problemas de gran calado. Por un lado, el derivado de un modelo de producción intensivo fuertemente condicionado por las limitaciones en el territorio, y la consiguiente dependencia de la compra de alimento en el exterior. Y por otro, no disponer de un sector industrial y cooperativo fuerte que permita extender hasta la transformación y comercialización la posición de dominio que Galicia sí tiene en el ámbito productor.

Pese a que estas dificultades siguen existiendo, el sector en su conjunto parece haberse puesto manos a la obra y en el último año ha dado pasos que invitan a un moderado optimismo. Del mismo modo, se están anunciando ambiciosos planes industriales que, de fructificar, permitirían garantizar la sustentabilidad de toda la cadena láctea y evitar crisis tan profundas como la de los dos últimos ejercicios.

Estas son algunas claves de ese despertar del campo gallego: 

Sociedades

Las granjas ganan en dimensión. Las primeras iniciativas para garantizar la supervivencia y mejorar la competitividad del sector han partido de las propias granjas. El nivel de modernización de los sistemas productivos y la profesionalización de los ganaderos gallegos es, tras un importante y costoso esfuerzo, equiparable a la de los principales productores a nivel mundial. Para mejorar su competitividad muchos productores han entendido que lo mejor era asociarse y, a día de hoy, una de cada cuatro granjas ya es una sociedad. De hecho, de los 200 mayores productores de leche de la comunidad, casi la mitad son sociedades nacidas de la fusión de varias granjas. 

Acolac

El germen de la gran cooperativa. La Asociación de Cooperativas Lácteas (Acolac) es uno de los mayores ejemplos de concentración llevados cabo hasta el momento en Galicia y germen de la constitución del gran grupo gallego anunciado la semana pasada. Integrada por las entidades asociativas Agris, Central de Frades, Cogasar, Cooperativa Agraria Provincial, Cusoviame, Feiraco, Lemos, Melisanto, Os Irmandiños y Xuncoga es, desde julio de 2012, la dueña de la planta de Clesa en Caldas de Reis tras la entrada en concurso de acreedores de la firma, hasta entonces propiedad del grupo Ruiz Mateos. 

La operación, valorada en 10 millones de euros, ha permitido ganar músculo al sector industrial transformador de leche en Galicia y recuperar una marca con buena implantación y visibilidad en los mercados. 

Dairylac

Apuesta por el valor añadido. La iniciativa puesta en marcha por Lasurgal y las cooperativas Icos y Codeira, y participada en un 25 % por la Xunta, es una de las grandes apuestas gallegas por la elaboración de productos de alto valor añadido. De hecho, parte de su actividad pasa por revalorizar los sueros lácteos fabricando quesos premium, mantecas o productos destinados a la alimentación infantil. 

Ubicada en Melide, Dairylac tiene previsto iniciar durante los próximos días la construcción de una torre de secado de leche. Infraestructura que tiene un presupuesto de 12 millones y que le permitirá procesar más de 300 millones de litros de leche al año. Y aspira a unir a su proyecto -ha realizado una oferta de 6,3 millones- las queserías Lácteos Pérez Olveira y Alimentos Ruta Xacobea. 

Innolact

Líder en internacionalización. Nacida a partir de un proyecto universitario promovido por el Aula de Productos Lácteos de la Universidade de Santiago, Innolact puede considerarse un ejemplo de éxito de las posibilidades del lácteo gallego en el exterior si se apuesta por la innovación y la transformación de materia prima de prima calidad. 

La empresa con sede en Castro de Rei está especializada en la fabricación de queso en crema y coloca en el exterior el 40% de su producción total.

A día de hoy su marca comercial Quescrem está presente en más de 30 países y la práctica totalidad de la leche cruda que transforman -entorno a 1,5 millones de litros-procede de granjas de la zona. 

Goodleit

Proyectos de futuro. Aunque habrá que esperar a finales del 2018 para verlo convertido en realidad, el anuncio de que la empresa Goodleit tiene intención de poner en marcha una planta de tratamiento de leche en Curtis con capacidad para transformar el 15 % del total de materia prima producida en Galicia, abre múltiples esperanzas para el sector lácteo gallego. 

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