El banco malo pierde 2.700 millones atrapado en una gran cláusula suelo

Un seguro para no sufrir la subida de tipos le impide aprovechar su caída

En la era Romana. La ruinosa operación fue contratada cuando la presidenta de la Sareb era Belén Romana, persona de confianza del ministro de Economía, Luis de Guindos.
En la era Romana. La ruinosa operación fue contratada cuando la presidenta de la Sareb era Belén Romana, persona de confianza del ministro de Economía, Luis de Guindos.

madrid / la voz

Una decisión equivocada, con la que trataba de cubrirse las espaldas ante posibles subidas del euríbor, ha acabado costándole a la sociedad de gestión de activos procedentes de la reestructuración bancaria (Sareb), más conocida como banco malo, la friolera de 6.150 millones de euros. Esa es la cantidad que ayer reconoció la entidad que podía haberse ahorrado si la contratación en el 2013 de una especie de seguro frente a una eventual subida de tipos no hubiera funcionado en la práctica como una cláusula suelo para sus costes financieros, ya que los intereses no han dejado de bajar desde entonces, sin que la Sareb haya podido beneficiarse de ello.

De hecho, el euríbor a tres meses, índice al que están referenciados los bonos del banco malo, está actualmente en negativo (-0,08 %), mientras que el producto contratado en agosto del 2013 para el 80 % de la deuda (algo más de 50.000 millones), con vigencia hasta 2023, garantizaba un tipo del 1,586 %. Debido a ello, la sociedad se anotó una pérdida de algo más de 2.700 millones de euros.

Directivos de la entidad que preside Jaime Echegoyen desde la dimisión por sorpresa de Belén Romana, el pasado enero, explicaron ayer en una conferencia telefónica de urgencia cómo y por qué se decidió la operación -contratada con Santander, Société Generale, Cecabank, Credit Agricole y Barclays- que, a la postre, ha resultado ruinosa.

Insistieron en que, pese a todo, el ahorro de intereses conseguido con la cobertura ha sido notablemente superior a las pérdidas derivadas del producto contratado. Cuantificaron en 6.150 millones el ahorro total que habrían podido conseguir, pero que queda reducido a 3.400 millones tras descontar el impacto negativo de esa suerte de seguro, que, funcionando como cláusula suelo, literalmente se comió 2.700 millones.

El director financiero, Iker Beraza, aseguró que esa pérdida no se reflejará en la cuenta de resultados de la sociedad ni en su patrimonio. «Esto no implica que haya impacto en la solidez patrimonial de la empresa», insistió, para descartar a continuación -al igual que hizo el director de riesgos, Roberto Knop- que fuera necesario recurrir a una ampliación del capital de la Sareb, cuyo principal accionista (con el 54 %) es el Estado, es decir, todos los contribuyentes. Y es que, si el impacto negativo de los 2.700 millones se reflejara en su patrimonio neto, el banco malo estaría en quiebra.

El PSOE exige explicaciones

De «pésima» calificó el secretario de Economía del PSOE, Manuel de la Rocha, la gestión de la Sareb, después de que trascendiera el coste que le ha supuesto la contratación de la cobertura sobre tipos de interés siendo Belén Romana -persona de confianza y amiga personal del ministro de Economía, Luis de Guindos- la responsable del banco malo.

De hecho, anunció que el PSOE exigirá explicaciones al responsable de Economía, así como al de Hacienda, al gobernador del Banco de España y a la presidenta de la CNMV «por tener sentados» a miembros de sus departamentos en la comisión de seguimiento de la Sareb, que «han permitido una desastrosa gestión económica». «Tienen que explicar estás pérdidas», insistió.

«No queríamos jugar a la ruleta»

«La sensibilidad que teníamos a tipos de interés era enorme. No queríamos jugar a la ruleta». El director de riesgos de Sareb, Roberto Knop, defendió insistentemente la decisión de dar cobertura al 80 % del saldo vivo de la deuda -50.781 millones, decreciente en el tiempo- del banco malo, para evitar que se dispararan los costes financieros en caso de que los tipos subieran. El 20 % restante y el diferencial del bono del Tesoro sí mantenían su exposición a la volatilidad del mercado y han sido los que han posibilitado el ahorro final de 3.400 millones en el 2014. «Lo que se pretendía era pasar de incertidumbre a certidumbre para los costes financieros de la compañía. Fue una medida de prudencia ir a un tipo fijo», subrayó. Defendió que «la ortodoxia» así lo aconsejaba y que la operación contó siempre con el «beneplácito» de las autoridades internacionales.

Knop señaló que con la cobertura no se trataba de especular con posibles subidas o bajadas de tipos, sino de huir de la incertidumbre, y recordó que hasta septiembre del 2013 el interés siguió escalando. Pero cuando la Sareb cerró la operación todo apuntaba ya a que el Banco Central Europeo (BCE) bajaría los tipos para preservar la estabilidad del euro. Draghi ya había pronunciado sus palabras mágicas. Aquello de que haría «todo lo que sea necesario». El director financiero calificó de «erróneo» asegurar que la contratación del producto provocó unas pérdidas de casi 3.000 euros, argumentando que es necesario ver el impacto total que la bajada de tipos tiene en las cuentas. A la pregunta de si la evolución futura del euríbor podría erosionar las cuentas del 2015, Beraza se escudó en que el índice tiene «mucha volatilidad» y es difícil acertar, pero avanzó que «en la medida en que parece estar bajo hemos previsto un ahorro financiero de unos 250 millones de euros».

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