Alcoa afronta una semana clave

f. fernández REDACCIÓN / LA VOZ

ECONOMÍA

<span lang= es-es >Marcha a pie en Asturias</span>. Unos 200 trabajadores de Alcoa en Avilés caminaron hasta Oviedo para reunirse con el delegado del Gobierno; Gabino de Lorenzo se comprometió a «echar un cable».
Marcha a pie en Asturias. Unos 200 trabajadores de Alcoa en Avilés caminaron hasta Oviedo para reunirse con el delegado del Gobierno; Gabino de Lorenzo se comprometió a «echar un cable». Morante < / span>efe< / span>

Los 800 trabajadores de A Coruña y Avilés esperan que la empresa consiga energía barata y desactive el expediente de despido colectivo que ya se negocia

09 dic 2014 . Actualizado a las 05:00 h.

Los 800 trabajadores de las plantas de Alcoa en A Coruña y Avilés sobre los que pesa un expediente de despido colectivo (que puede suponer un ERE de extinción para parte de ellos o incluso el cierre de las fábricas) se sumergen en una semana clave que puede determinar su futuro inmediato. Para empezar, sus representantes sindicales tienen una nueva cita hoy en Madrid, en la sede de la multinacional en España, para continuar con la negociación del expediente. El comité de A Coruña participará en el proceso, pero no viajará a la capital. Así lo explicó ayer el presidente del órgano sindical, Nazario Arias, en una entrevista en el espacio Voces de Galicia, de Radio Voz. Arias aclaró que habían pedido un día más para consultar la documentación con sus asesores, pero la empresa se negó a aplazar la reunión hasta mañana miércoles. Precisaban más tiempo, pues los documentos les llegaron el viernes pasado, un día ajetreado, con reunión con Feijoo incluida, asamblea de trabajadores y encuentro con López Besteiro, entre otras. Solo quedaban por medio un sábado, un domingo y un día festivo para estudiar la documentación. Y no era suficiente. Por eso no viajarán a Madrid. Pero «vamos a seguir en la mesa y negociar. No ir no es romper nada», subrayó Arias.

La tramitación del expediente de despido colectivo sigue adelante, pese a que los sindicatos reclamaron a la dirección que lo retirase, que esperase. Y es que ese procedimiento interno está a expensas de lo que ocurra en una segunda subasta de interrumpubilidad, en la que se adjudicarán nuevos megavatios bonificados a las empresas a cambio de estar disponibles para reducir producción y demanda de energía. Las fábricas de Alcoa son las primeras consumidoras de España (entre A Coruña, Avilés y San Cibrao suman el 2 % nacional) y desde hace años cuentan con incentivos que abaratan sus costes eléctricos. Pero el Gobierno decidió adjudicar los megavatios con descuento a través de una subasta, en la que Alcoa solo logró bonificaciones para la planta lucense. Ninguna para A Coruña y Avilés. En el escenario actual, ambas fábricas no podrán producir aluminio a precios competitivos a partir del 1 de enero -cuando entran en vigor los nuevos incentivos a la interrumpibilidad-, de ahí que la empresa haya movido ficha para acelerar el expediente de despido colectivo.

Sin noticias de la nueva puja

Existe una oportunidad de cambiar este panorama: una nueva subasta. El Ministerio de Industria debería convocarla esta semana, la que viene como mucho. Además, está por ver qué condiciones impone para adjudicar nuevos megavatios industriales con incentivo. Xunta, Principado de Asturias, sindicatos y partidos reclaman al Gobierno central que facilite las condiciones para que Alcoa consiga energía barata para A Coruña y Avilés y evitar así los cierres.

Pero la crisis desatada por la subasta de interrumpibilidad ha puesto en cuestión este nuevo sistema para adjudicar megavatios subvencionados. Nazario Arias denuncia que ahora les ha tocado a ellos, pero que en la puja del año que viene puede volver a ocurrir lo mismo, pero con otra industria. «Si mantienes el mismo sistema seguirán quedándose fuera empresas porque siempre habrá más demanda que oferta».