La banca acreedora se planta y exige a Martinsa un nuevo plan de pago

Reclama un reparto más equitativo de los activos y un plazo de entrega menor


Redacción / La Voz

Fumata negra. La banca acreedora de Martinsa-Fadesa rechazó ayer de plano la propuesta de modificación del plan de pagos presentada por la dirección de la promotora para reducir la pesada losa de deuda que aún soporta, casi seis años y medio después de declarar el mayor concurso de acreedores de la historia de España, e instó a la compañía a mejorarla si quiere un acuerdo.

Era la crónica de un portazo anunciado. Desde que la inmobiliaria les trasladara la versión 2.0 del conocido como Proyecto Aurora, elaborado en colaboración con la auditora Deloitte, las entidades financieras ya habían mostrado su rechazo frontal a una propuesta que, grosso modo, pretendía hacerles asumir una quita del 80 % sobre el pasivo de la compañía y aceptar que el resto se pagase mediante dación en pago, es decir, con un canje de activos por deuda. Aunque las posturas se fueron acercando, a las entidades no les acababa de convencer ni el calendario de pago previsto ni la calidad de los bienes que quería endosarles la compañía.

En relación al primer punto, fuentes financieras explican que Martinsa quería abonar un 12 % a la firma del acuerdo y aplazar el resto de entregas hasta nueve años, a lo que la banca -representada por la Sareb, Caixabank, Popular y Abanca, que concentran más del 60 % de la deuda- ya ha respondido que no aceptará una espera superior a los tres años.

Tampoco aceptan que la compañía pretenda quedarse con los activos más líquidos y cederles lo que ellos ven como bienes de segunda categoría, por lo que exigen un reparto equitativo, a lo que la compañía responde recordando que necesita liquidez para atender el pago de la deuda que ostentan otros acreedores, como proveedores o Administraciones públicas, que, descontando los préstamos participativos, frisa los 700 millones de euros.

A la compañía le urge llegar a un acuerdo. El 31 de diciembre vence el plazo para abonar la anualidad de la deuda concursal, que supera los 400 millones de euros. En fuentes financieras dan por imposible que Martinsa atienda ese pago. Sería el segundo incumplimiento consecutivo -el año pasado tampoco abonó la cuota, de 39 millones- y, de acuerdo a lo estipulado en el convenio de acreedores, este se consideraría incumplido y la empresa podría verse abocada a la liquidación.

Algunas entidades explican ya en voz baja que no temen ese escenario, puesto que tienen provisionada la deuda y, en caso de ir a liquidación, se garantizarían recuperar al menos una parte. La promotora presidida por Fernando Martín, a la que el Gobierno echó un último salvavidas con un artículo ad hoc en la nueva legislación concursal que permite renegociar los convenios, tiene un mes por delante para blindar su futuro.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
0 votos

La banca acreedora se planta y exige a Martinsa un nuevo plan de pago