Sin los topes de la UE, desde abril, las diez mil granjas gallegas podrían subir su producción un 10 % y cubrir parte del déficit del mercado español
09 oct 2014 . Actualizado a las 05:00 h.Después de 28 años, el próximo 1 de abril, Galicia dirá oficialmente adiós a las cuotas lácteas. Un día que será histórico y que marca para el sector el inicio de un camino en el que existen amenazas, pero también muchos retos. Unión Leiteira Galega (Ulega), la mayor organización de productores de España, abordó ayer con expertos en Santiago el escenario que se avecina.
¿Están preparadas las explotaciones?
Después de un proceso de ajuste y modernización, las granjas gallegas son hoy modernas y competitivas. Han ganado dimensión y pueden medirse a las del resto de Europa. Queda pendiente, sin embargo, mejorar la base territorial de las explotaciones para reducir el coste de alimentación de ganado mediante piensos y, de esta forma, evitar una mayor caída de rentas en contextos de descensos del valor de la leche en origen.
¿Habrá caída de precios en el mercado libre?
No es previsible que vaya a darse una mayor volatilidad de la que existe ahora. De hecho, como sostiene el profesor Francisco Sineiro, desde el 2007, los ganaderos gallegos ya sufren contextos de alzas y bajas por factores internos, como la crisis y el auge de las marcas blancas, o externos, por la demanda de terceros países. Por tanto, esa no es la principal amenaza.
¿Dónde está el riesgo?
En el mercado libre se sitúa en los volúmenes. Dicho de otro modo: que las granjas se aseguren toda la recogida de la producción. De ahí que cobre una especial relevancia ahora la figura del contrato obligatorio con una duración mínima de un año y la de un mediador en caso de conflicto con las industrias. Las organizaciones de productores como agente negociador están llamadas a jugar un papel determinante con las industrias, tal y como reconoció ayer Patricia Ulloa, directora xeral de Producción Agropecuaria.
¿Cuál es el mayor reto?
Si España consume 9,5 millones de toneladas de productos lácteos al año y solo puede producir con las cuotas 6,4 millones de toneladas de leche se concluye que hay una parte importante del déficit interno que se podría cubrir con el aumento de producción en las explotaciones gallegas. Las primeras estimaciones apuntan a que las diez mil granjas gallegas, en el mercado libre, tendrían capacidad para producir 2,9 millones de toneladas, un 10 % más que ahora. Por tanto, un escenario sin cuotas plantea el reto de que Galicia y su sector puedan ayudar a corregir desequilibrios del mercado español interno.
¿Qué papel tiene que jugar la industria?
Determinante. Las granjas pueden cubrir una parte del déficit de leche líquida que ahora se importa en cisternas de fuera para el envasado de las industrias españolas, pero de los 9,5 millones de productos lácteos que se consumen en España, 2,9 son fundamentalmente en quesos y leche en polvo para otras industrias alimentarias. ¿Qué significa esto? Pues que la competitividad industrial es clave para evitar que una parte de los desequilibrios internos sigan corrigiéndose con leche foránea en un escenario sin cuotas. Y es aquí donde las previsiones son menos optimistas, sobre todo, en relación al potencial francés o alemán.