Las claves para una industria de componentes competitiva

Jesús F. Lampón PROFESOR DE LA UNIVERSIDAD DE VIGO

ECONOMÍA

La producción de componentes es una industria globalizada y dominada por multinacionales que ocupan los primeros niveles de suministro a los fabricantes de automóviles. Las principales plantas del sector en Galicia forman parte de la red internacional de estos grandes grupos, cuyos centros de decisión están fuera de España.

Las tensiones asociadas al reparto de producción entre las filiales, y la consiguiente asignación de recursos a cada planta, reflejan la competencia que subyace entre estas plantas. Los factores que determinan la asignación de producción o la deslocalización son múltiples, entre ellos los costes laborales, y la decisión final está en manos de la dirección de la matriz.

A pesar de la actuación limitada que tiene la dirección de una planta perteneciente a una multinacional y por tanto su entorno próximo -político, sindical y social-, hay acciones que pueden ser clave para competir con otras plantas con costes laborales inferiores al de Galicia. Estas acciones pueden mantener al sector en el buen camino, destacando especialmente, la productividad y eficiencia en los procesos de producción, la calidad en la fabricación y la paz social.

La implantación de herramientas que mejoren la ratio de ingresos de explotación por empleado y una política de inversiones en medios productivos enfocada a la eficiencia, permitirán competir con costes inferiores.

Finalmente, la búsqueda de la flexibilidad laboral para adaptarse a los cambios deberá ir acompañada de la paz social que garantice el cumplimiento de los niveles de calidad y plazos de entrega exigidos en los contratos de suministro.

En cuanto a las empresas de menor tamaño, en su mayoría de capital gallego, la combinación de estrategias empresariales específicas junto con el apoyo de las administraciones pueden garantizar su supervivencia. Por un lado, la diversificación de su mercado, concentrado en PSA Peugeot-Citroën Vigo. En este sentido, la internacionalización debe ser un eje prioritario, considerando clave los países emergentes. Por otra parte, es necesario que las administraciones apoyen a estas empresas en el mantenimiento de los niveles de exigencia del sector en términos de innovación y eficiencia.

Por último, los esfuerzos del sector en Galicia deben centrarse en atraer inversiones en actividades intensivas en capital y valor añadido. Las ayudas al sector deben priorizar empresas y proyectos con el criterio de mayor contenido tecnológico, no solo en las actividades de producción, sino también en diseño y desarrollo de tecnologías en las que actualmente tenemos capacidades y conocimiento en Galicia.