Y por la puerta de atrás


La misma banca de la que ha vivido tantos años Juan Manuel Urgoiti (del BBV al Banco 21 y al Gallego) ha sido la que ha precipitado la marcha de quien se propuso asumir el timón de Pescanova y llevar a puerto el convenio que le interesaba a sus padrinos, los Carceller (la corporación Damm). Apartados estos, que lo auparon y manejaron a distancia, su continuidad era un desatino. Urgoiti cayó en la mayor empresa pesquera española con un evidente cojeo empresarial: cinco meses antes se subastaba y vendía por 1 euro el Banco Gallego, entidad que presidía y que ha necesitado más de 1.000 millones de euros de ayuda pública (datos del Tribunal de Cuentas), tras unas cuestionables inversiones en ladrillo y energía. Presumía de su gestión. Llegó a Pescanova descabalgado Manuel Fernández de Sousa-Faro (ya le estaba esperando el juez Pablo Ruz en la Audiencia Nacional) y con un primer mensaje nada afortunado: pedía a la banca una quita de al menos un 70?%. Exigir antes de negociar con quienes tenían la sartén por el mango no apuntaba nada bueno. Se va sin ninguna gloria, salvado por la paciencia de la plantilla, por la marca Pescanova y por un administrador concursal atinado. Esos sí son los responsables de que la empresa, felizmente, siga adelante.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
2 votos

Y por la puerta de atrás