Ni marisco... ni clientes

El mal tiempo provoca ausencias importantes en los puestos y precios altos

La Voz

Es la antesala de la Navidad y hay que cumplir con el ritual. La tradición manda que, en diciembre, el precio de mariscos y pescado suba a golpe de villancico. Y ayer, a cuatro días de la cena de Nochebuena, las cotizaciones, como mandan los cánones, eran dignas de un 23 de diciembre. La centolla alcanzó los 40 euros en mercados como Carballo o Pontevedra. El percebe, 264 euros ¡sin IVA! en el Muro. Y el camarón ya había dejado atrás la barrera de los cien euros -incluso se aproximó a la de los 200 en Pontevedra- en casi todas aquellas plazas en las que se dignó a aparecer.

Porque esa es otra. Marisco, mucho no hay. Ya no lo había unas semanas atrás, cuando el clima era generoso y permitía una faena tranquila, así que ahora que la fuerte marejada domina en los caladeros, aún hay menos. Hasta se echan en falta los pescados más habituales. En Vilagarcía no había siquiera merluza. En Barbanza se contaban con los dedos de las manos los puestos que tenían a la venta marisco y las cantidades que ofrecían eran ridículas.

El esquinazo de los crustáceos

Por bivalvos no hay problema. En general no falta almeja, ni berberecho y empieza a llegar la vieira. Son los crustáceos los que han dado esquinazo a la Navidad y a las mesas navideñas. En la plaza de abastos de Santo Domingo, en Lugo, auguraban escasez de nécora, centolla y percebe para los próximos días, por lo que pronosticaban precios desorbitados para el fin de semana y el lunes.

Así pues, en los mercados se echan de menos algunos productos, pero, sobre todo, se echan en falta clientes. En Vilagarcía, ayer, habían desaparecido incluso placeros, que por el mal tiempo y la carencia de mercancía decidieron no abrir el puesto. En el mercado de O Berbés, en Vigo, a las 11.30 horas, tan solo dos compradores ojeaban los pescados expuestos. Las pescantinas cuentan con que se anime la cosa entre hoy y el lunes.

En lo que hay amplio consenso entre los vendedores de las plazas de Galicia es que las ventas son peores que el año pasado. No ha habido brotes verdes en las compras navideñas. La crisis sigue azotando y no ha vuelto la alegría a la hora de abrir la cartera.

Encargos

José Horjales, de Peixes y Mariscos Lano, de Ferrol, se lamenta de que «a estas alturas, el año pasado ya habíamos rellenado la libreta de encargos; este tan solo cubrimos tres o cuatro hojas». Más que Maite, que vende en el mercado de O Berbés, que nota precisamente en la ausencia de encargos que esa recuperación de la que se habla a nivel macroeconómico no ha tenido su réplica delante de su mostrador.

En Viveiro, sin embargo, los placeros sostienen que las reservas son similares a las de otros años. Ahora bien, sí hay cambios en el peso: «A xente encarga menos cantidade», dicen.

Si las almejas, la vieira y la nécora está entre los mariscos más demandados, la merluza y el rape se llevan la palma entre los pescados. Frescos, porque no hay duda de que gana el bacalao para la coliflor.

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