Afectados y activistas ocupan una oficina en Santiago y piden la dación
05 dic 2012 . Actualizado a las 07:00 h.Un grupo de unas treinta personas ocuparon ayer la sucursal de una entidad bancaria en el centro de Santiago y lo hicieron para reclamar la dación en pago y el alquiler social para cuatro familias de Pontecesures, A Estrada y Brión. La ocupación comenzó poco después de las once de la mañana y tras fracasar una breve reunión con el director para alcanzar un acuerdo «por escrito» para los cuatro casos. Tras un pacto entre el director y los encerrados, el grueso de la protesta siguió en la calle y solo siete personas permanecieron en el interior hasta pasadas las tres de la tarde, cuando salieron voluntariamente.
Sandra, que acudió a la protesta, es una de las mujeres de Pontecesures pendientes de desahucio. Tiene a su cargo una hija de 14 años y desde hace diecinueve meses no paga su hipoteca. Actualmente vive de la caridad de sus vecinos y amigos y cobra una pequeña pensión no contributiva, que no le da para hacer frente al pago de una hipoteca que adquirió junto a su ex marido, ahora en paradero desconocido y que tampoco paga la pensión alimenticia. Esta mujer no solo pide la dación en pago, sino también un alquiler social.
El caso de Brión es el de un matrimonio, que avaló a uno de sus hijos en la puesta en marcha de un negocio. El fracaso de este joven emprendedor se llevó por delante la casa familiar, que ya fue vendida por el Banco en 90.000 euros. A este matrimonio se le reclama aún así el resto de la deuda, algo más de 200.000 euros al sumar los intereses de demora. Este matrimonio pide la condonación del total de la deuda.
El segundo caso de Pontecesures corresponde a un matrimonio joven con dos hijos menores de edad. El hombre cuenta en la actualidad con un trabajo temporal, que les impide hacer frente a la deuda acumulada tras meses de desempleo.
Su expediente está en la primera fase, la de reclamación de deuda; por lo que piden la dación en pago inmediata y el alquiler social hasta la emancipación social de los menores o cuando el matrimonio logre solvencia económica.
En A Estrada se localiza el cuarto caso pendiente de este Banco, que está siendo gestionado por Stop Desahucios. La afectada es una mujer sin empleo y con dos menores a su cargo, cuyo cónyuge está en paradero desconocido. La entidad bancaria, al no poder localizar al marido, reclama a la mujer la totalidad de la deuda. Esta joven pide la dación en pago y el alquiler social. Aunque el director de la entidad mantuvo conversaciones durante toda la mañana con responsables del banco en Madrid, no se produjo un acuerdo para salvar la situación de las cuatro familias. La entidad dijo verbalmente que aceptará la dación en pago.