Rubalcaba: «Que nadie pierda su casa por no poder pagar»

La Voz / Agencias

ECONOMÍA

Rubalcaba, ayer en un momento de la reunión con el equipo de negociadores del PSOE.
Rubalcaba, ayer en un momento de la reunión con el equipo de negociadores del PSOE. J. C. Hidalgo< / span>

Gobierno y PSOE arrancan las negociaciones sobre los desahucios. Kutxabank da el primer paso y suspende temporalmente las ejecuciones hipotecarias

11 nov 2012 . Actualizado a las 15:57 h.

Después del anuncio de Rajoy el día anterior en Lérida sobre que el lunes habrá medidas concretas para frenar los desahucios, el secretario general del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, reunió ayer a su equipo de trabajo y reiteró que el objetivo de los socialistas es que «nadie se quede sin casa» por no poder pagar una hipoteca «en un momento de dificultades sobrevenidas», informa Efe.

Al encuentro asistieron la secretaria de Economía del PSOE, Inmaculada Rodríguez Piñero, el economista y expresidente del Banco Hipotecario Julio Rodríguez y el notario Ignacio Navas, así como la portavoz de Vivienda del Grupo Socialista en el Congreso, Leire Iglesias, que el martes declaró a La Voz: «En un mes podríamos tener una solución legal».

Pero el debate se ha acelerado durante la semana tras el suicidio el viernes en Baracaldo de una mujer -exconcejal socialista en Éibar- a la que iban a desalojar de su vivienda. Anoche, en A Coruña, medio centenar de personas se reunieron en una protesta contra los desahucios convocada a través de Internet.

«En principio todo lo que sea paralizar los desahucios me parece bien, más ahora que estamos tramitando el nuevo texto», dijo Rubalcaba al término de la reunión en la sede del PSOE en Madrid. Pero los socialistas quieren ir más allá de una mera reforma del Código de Buenas Prácticas. Su propuesta prevé la implantación de un procedimiento extrajudicial previo similar a los concursos de acreedores que existen para las empresas que favorezca los acuerdos entre las partes.

Propuestas alejadas

PP y PSOE acuden a la mesa de negociación de mañana con propuestas bastante alejadas y de difícil síntesis para detener las expulsiones. En el Gobierno reconocen que hay «un clamor general» para detener los desahucios, pero al mismo tiempo sostienen que tienen «poco margen de maniobra» para cambiar la ley. Alertan asimismo de las consecuencias que tendría para todo el sistema económico del país un derrumbe del sistema hipotecario. Las propuestas gubernamentales, en consecuencia, son más tibias y en absoluto pasan por una revisión general del modelo de relaciones entre banca y deudores.

Desde el PSOE también se contempla implantar una moratoria para dejar en suspenso el proceso de ejecución hipotecaria durante la renegociación y evitar así el «abuso» de los intereses de demora.

Rubalcaba, que el viernes pidió en una carta a los presidentes de la Confederación Española de Cajas de Ahorros y al de la Asociación Española de la Banca que suspendan los desahucios, explicó que pretenden cambiar las normas de tasación y de regular que cuando un inmueble llegue al proceso de subasta judicial no pueda tasarse a un precio inferior al que se fijó para conceder el crédito. Rubalcaba señaló que el ámbito de aplicación de la iniciativa es para las nuevas hipotecas, a las ya firmadas y a las que están en ejecución. Para aquellos que ya han perdido su casa, el líder socialista dijo que se habilitará otra fórmula.

Primer banco que responde

Ayer, en una decisión inédita en el sector bancario español, Kutxabank, el banco surgido de la fusión de las cajas de ahorros vascas, suspenderá «de forma inmediata» todos los procedimientos de ejecución hipotecaria hasta que se conozca la nueva regulación en la materia. La entidad precisa que la resolución afecta solo a las hipotecas sobre primeras viviendas y que se trata de una «iniciativa» propia.