El máximo responsable de la SEPI anuncia nuevos pedidos para Ferrol antes de fin de año
21 sep 2012 . Actualizado a las 13:03 h.«Es un momento que hay que saborear», asegura Ramón Aguirre, presidente de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), un día después de haber sellado en Santiago con la petrolera Pemex el encargo para la construcción de un buque que pone fin a la sequía en la cartera de pedidos de Navantia en la ría de Ferrol.
-Ha calificado de punto de inflexión la obtención del acuerdo con Pemex para fabricar un buque hotel en Ferrol.
-El contrato con Pemex se debe fundamentalmente al impulso de Feijoo y de su equipo y al trabajo interno de algo más de 70 empleados directos y técnicos de Navantia que este año cuando recibieron la indicación de que se pusieran manos a la obra, muchos abandonaron sus vacaciones y se encerraron para desarrollar todo el proyecto de forma técnica, contractual y jurídica. Ese sí fue un encierro muy fructífero, ya que fue un proyecto que se sacó en un tiempo récord entre el 13 de agosto y el 19 de septiembre. Es un punto de inflexión y a ese contrato le sucederán otros.
-¿Fruto de las negociaciones en los mercados internacionales?
-Tenemos abiertas 50 acciones distintas, civiles y militares, en 27 países. Algunas se encuentran lo suficientemente maduras para que, antes de que finalice este año, puedan traducirse en encargos tanto para los astilleros de Ferrol como para los de Cádiz.
-¿En el ámbito civil o en el militar?
-Los dos que tengo en la cabeza pertenecen al sector militar y a la exportación. Navantia tiene que orientar toda su actividad a abrir mercados en Centroamérica, en América Latina, en Australia, en Oriente Medio, y norte de África, porque la capacidad de compra de nuestra Armada está regida por las políticas de austeridad.
-¿Llegarán otros encargos fruto del acuerdo con Pemex?
-En el rigor del cumplimiento del acuerdo que hemos firmado con Pemex residirá el aval de pedidos futuros. Tenemos que cumplir para mejorar la imagen de Navantia y seguir escalando puestos en el podio de la reputación de los astilleros.
-El hecho de que la sequía de contratos la rompa un encargo civil cuando la empresa está volcada en el sector militar, ¿refrenda la competitividad de Navantia?
-Es un ejemplo de que hay muchas posibilidades que hasta la fecha no se exploraban. Ha llegado la hora de que Navantia salga a buscar pedidos en las plataformas eólicas y en otro tipo de contratos en el sector civil. Para ello, es necesario que el Gobierno y la Xunta intensifiquen las gestiones en Europa para que se eliminen esas limitaciones que se aplicaron en unas negociaciones que yo considero que fueron erróneas.
-Los trabajadores cuestionan las cifras de empleo que generará el pedido de Pemex.
-Prefiero tener un debate sobre las horas de trabajo, sobre si se da empleo a más o menos trabajadores al debate anterior, cuando no había trabajo. Ahora hay horas ocupadas. Y no tengo la más mínima duda de que pronto anunciaremos otros.