Iván Abeijón, afectado: «En el Inem me dicen que no tienen ni un céntimo para pagar la ayuda»
ECONOMÍA
Iván Abeijón Lema es un vecino de Cee que se quedó sin empleo en diciembre del 2010. El año pasado agotó el paro y desde finales de febrero lo único que percibía eran los 400 euros que el Gobierno abona a quienes ya no tienen nada. Esa ayuda la tendría que cobrar, en teoría, hasta agosto, pero el 23 de junio recibió el último ingreso; a partir de ese momento, ni un euro.
Desde entonces pasó hasta en seis ocasiones por las oficinas del antiguo Inem. «A la segunda me dijeron que no iban a darme largas, que el problema era que no había un céntimo para pagar la ayuda», explica. En las siguientes ocasiones le repitieron lo mismo. «Como yo, en Cee hay cientos de vecinos, y menos mal que yo no tengo que mantener una familia», apunta.
En las últimas visitas le confirmaron que existía orden de pagar a todos aquellos que solicitaran la prestación antes de junio, como es su caso. Lo que nadie sabía en las oficinas es cuándo. «Y mientras yo me mantengo gracias a la ayuda de mis hermanos, de mis padres y de mi primo, y no tengo ni para pagarles un refresco a mis sobrinos desde hace dos meses», lamenta.
En los últimos meses ha buscado empleo sin éxito. Entre otras cosas, hizo todos los cursillos necesarios para poder embarcarse en mercantes. «Primero me dijeron que los hiciera que en cuanto lo tuviera, entraba, después, en cuanto los tuve, no volvieron a llamarme», dice.
«Siempre contra el más débil»
Lo que más le duele, asegura, no es que no haya dinero en las arcas públicas para abonar esas ayudas, sino «que siempre cargan contra el más débil; a las grandes fortunas y a los defraudadores no les hacen nada y a los parados y a los más débiles nos tratan así», critica.
«Si esto ocurriera en un país como Islandia su presidente estaría en la cárcel, pero aquí no pasa nada. El problema de fondo es que somos una república bananera», lamenta con amargura Abeijón, que no augura perspectiva laboral alguna.