La táctica del miedo no funciona

Leoncio González

ECONOMÍA

16 may 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

Las encuestas publicadas hasta el momento en Grecia sobre las próximas elecciones pronostican la victoria de Syriza, la coalición de izquierda radical que mejor ha capitalizado el rechazo a la política de austeridad impuesta por la troika. Los vencedores en los comicios del pasado día 6, los conservadores de Nueva Democracia, no serían capaces de mejorar los resultados que obtuvieron hace diez días, por lo que retrocederían a la segunda plaza, mientras que el Pasok de Venizelos podría sufrir un nuevo revés y no tendría garantizada la humillante tercera plaza que consiguió hace semana y media. Si se tiene en cuenta que la ley electoral griega otorga un plus de escaños a la fuerza que queda en primer lugar se puede anticipar como muy probable una ampliación de la mayoría parlamentaria opuesta al programa de recortes que reclaman la UE, el BCE y el FMI. Con toda seguridad, de aquí se derivaría una polarización todavía más acusada entre las posturas de Berlín, Bruselas y Atenas.

No es el único pronóstico inscrito en los sondeos. El previsible estancamiento de Nueva Democracia sacará a la luz el malestar interno que existe con su líder, Andonis Samarás: hasta ahora ha permanecido soterrado porque los 50 escaños adicionales que la ley electoral regaló a la formación en la última consulta acallaron a los descontentos pero, desaparecidos esos puestos, las rencillas no tardarán en salir a flote. Algo semejante puede ocurrir dentro del Pasok, donde empezarán a pasarle facturas al cobro a su actual líder Venizelos.

En síntesis, esto significa que los dos únicos partidos que se han prestado a representar las posiciones de la troika pueden salir de las urnas más debilitados de lo que ya están. Por tanto, su capacidad para influir en los acontecimientos a partir de junio puede ser incluso menor que la que han tenido estos últimos días.

Hay un tercer dato que se deduce de las encuestas. Tanto la mejoría de Syriza como el declive de Nueva Democracia y del Pasok reflejan que los consultados no se están dejando amedrentar por las amenazas emitidas desde Bruselas, Berlín y alguna otra capital del norte para que perseveren en los sacrificios. No hay duda de que, objetivamente, la situación del país se agravará drásticamente si tiene que irse del euro por incumplir las draconianas condiciones que se le exigen para permanecer dentro, pero la percepción subjetiva, el sentimiento que predomina entre los electores, es que no les puede ir mucho peor que con la actual política de ajustes. La táctica del miedo, en este escenario, no ayuda a los que todavía defienden que el sitio de Grecia está en la eurozona.