Inversores y FROB podrían recapitalizar a la vez NCG Banco

s. vázquez / S. Lorenzo REDACCIÓN / LA VOZ

ECONOMÍA

La dirección del banco estudia la nueva posibilidad que le da el decreto

15 may 2012 . Actualizado a las 10:46 h.

El decreto que aprobó el pasado viernes el Consejo de Ministros y que se publicó en el BOE el sábado abre la posibilidad de que los fondos extranjeros y el FROB entren en el capital de Novagalicia Banco a la vez. La operación es nueva y está en estudio, ya que el 11 de junio acaba el plazo para entregarle a las autoridades económicas y financieras (FROB, Ministerio de Economía y Banco de España) todas las posibilidades que surgen para definir el futuro de la entidad gallega.

El decreto obliga al banco a provisionar una media del 30 % de su inversión en «ladrillo bueno», lo que le supone un desembolso de 1.109 millones de euros según la información facilitada por NCG a la CNMV. Para hacer frente a este nuevo plan de saneamiento, la nueva norma da dos opciones a las entidades que no sean capaces de hacer por ellas mismas estas provisiones: entrada directamente de capital público o los llamados cocos, bonos convertibles en acciones.

De acuerdo con fuentes financieras, los inversores privados de NCG podrían comprar cocos al tiempo que ampliaría su participación el Estado, utilizando o esta misma fórmula o la de capital directo. Los cocos tienen como inconveniente el alto tipo de interés, próximo a un 10 %, ya que el decreto especifica que ha de ser el doble de lo que paga el Estado por su deuda. En este caso no haría falta la reformulación de un esquema de protección de activos (EPA). Cualquier fallido no esperado ya quedaría cubierto por la nueva inyección de capital. De acuerdo con los datos que se manejan, si se aprobase un EPA con un perímetro de garantía de 28.000 millones de euros (el proyecto inicial aprobado por el consejo de la entidad), el capital principal de NCG subiría al 12 %, desde el 8 % actual. Porcentaje que, de acuerdo con el comunicado enviado por la entidad al supervisor, se rebajará en 0,74 puntos porcentuales por las provisiones que se acaban de exigir.

Los inversores extranjeros supeditan su entrada a través de los bonos convertibles a tener derechos políticos como mínimo sobre un 20 % del capital y durante el tiempo que estos cocos tarden en convertirse en acciones, lo que podría ocurrir con la salida a Bolsa (se baraja 2015). Serán las autoridades económicas las que decidan: si aprueban la entrada de inversores de las distintas maneras que permite la ley o si se subasta NCG.