El presidente del Gobierno ha dicho, durante su reunión con los parlamentarios del PP, que España no será intervenida «ni ahora ni en el futuro»
11 abr 2012 . Actualizado a las 18:23 h.Mariano Rajoy ha dejado claro que España no necesita ayuda financiera internacional para salir de la crisis, agravada en los últimos días por el creciente asedio de los inversores a la deuda española.«Hay países que no pudieron hacer frente a sus préstamos y ha sido necesaria su intervención», dijo Rajoy en alusión a Grecia, Irlanda e Portugal. «Pero ese no es el caso de España, ni ahora ni en el futuro», ha insistido el presidente del Gobierno durante una reunión con los parlamentarios del PP.
En clara referencia al primer ministro de Italia, Mario Monti, y al presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, el presidente del Gobierno ha pedido «prudencia» a los líderes extranjeros en sus juicios sobre los orígenes de la crisis y las medidas que el Ejecutivo español está adoptando para superar los problemas. «Ha habido declaraciones de algunos dirigentes europeos, anoche de nuevo. Quiero decir que nosotros no vamos contra nadie, no hablamos de otros países (...). Todos tenemos problemas. Nosotros trabajamos para solucionar los nuestros y ayudar a la zona euro, y esperamos que los demás hagan lo mismo, que sean prudentes en sus afirmaciones», afirmó Rajoy durante el encuentro con los diputados del PP.
«Nosotros no vamos contra nadie, no hablamos de otros países»
Monti responsabilizó por segunda vez en un mes a España de contagiar con sus problemas de financiación a Italia, que ha visto subir nuevamente su prima de riesgo, la diferencia entre la rentabilidad del bono italiano a diez años y su equivalente alemán. Por su parte, Draghi causó un gran malestar en el Gobierno español la semana pasada cuando reclamó más reformas y con mayor rapidez, solo pocos días después de que el Ejecutivo de Rajoy presentara sus presupuestos.
También el presidente francés, Nicolas Sarkozy, correligionario de Rajoy, se ha referido en los últimos días varias veces a España, en este caso para criticar las políticas económicas de los gobiernos socialistas de José Luis Rodríguez Zapatero (2004-2011) como argumento para atacar a su gran rival en las próximas elecciones presidenciales, el socialista François Hollande.