Rajoy le echa el ojo al ajuste luso

mercedes mora REDACCIÓN / LA VOZ

ECONOMÍA

Portugal ha subido el IVA y apretado las tuercas a los funcionarios.

26 ene 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

Rajoy eligió Portugal para su primera visita oficial como presidente del Gobierno a un país europeo. Y, desde luego, que no fue una casualidad. Allí, el jefe del Ejecutivo dio algunas pistas -las que no ha dado aquí- sobre el ajuste que viene. Ese que seguirá al «inicio del inicio», como lo definió la vicepresidenta Sáenz de Santamaría.

Y parece que el Gobierno le ha echado el ojo al draconiano plan de austeridad del vecino. «En España vamos a hacer algo parecido», dijo Rajoy, tras elogiar el «coraje» y la «valentía» del Ejecutivo luso.

¿Qué calibre tiene el plan de austeridad de Portugal?

El Presupuesto de este años es, ni más ni menos, que «el más exigente en la historia de Portugal desde que se derribó la dictadura, en 1974», en palabras del ministro luso de Finanzas

Vítor Gaspar. Y todo porque el país se enfrenta a un ajuste de dimensiones astronómicas: 80.000 millones de euros. El que se comprometió a hacer para poder echar mano del salvavidas diseñado por la troika (BCE, FMI y UE), a cuya puerta tuvo que llamar desesperada en mayo del año pasado, con la soga de los mercados al cuello. A cambio de tamaño tijeretazo, se avinieron a prestarle 78.000 millones para pagar lo que debe.

¿Cómo han afectado las medidas a funcionarios y pensionistas?

El Gobierno de Pablo Passos Coelho ha cargado buena parte de los sacrificios sobre las espaldas de pensionistas y funcionarios. Los empleados públicos que ganan más de 1.100 euros al mes se han quedado sin las pagas extras de verano y Navidad. A lo que hay que sumar una rebaja salarial del 5 %. Además, se eliminarán 150.000 puestos hasta el 2015, la cuarta parte del total. Los pensionistas que superen ese listón también pierden las extras. Los que ganen menos se quedan sin una de ellas.

Además, el Estado se quedó el año pasado con la mitad de la extra de Navidad de todos los trabajadores con sueldos superiores al salario mínimo (485 euros).

¿Qué impuestos ha elevado?

En este capítulo, la medida más importante pasa por un fuerte incremento del IVA, hasta el 23 % para gran número de productos y servicios, para los que antes este impuesto estaba en el 6 o en el 13 %. El fútbol, los restaurantes, el chocolate, la margarina y los refrescos, por poner solo algunos ejemplos, están entre ellos. Y también dos muy importantes para el bolsillo de las familias: la luz y el gas, gravados antes con un IVA del 6 %, pagan ahora un 23 %. El precio del transporte también ha subido un 15 %.

¿Cómo han afectado los recortes a la sanidad?

El Ministerio de Sanidad tiene que ahorrar este año 734 millones de euros. La consecuencia: habrá menos médicos, menos servicios y más caros. Hasta el año pasado, los portugueses tenían que abonar 9,6 euros por acudir a urgencias. Ahora tienen que pagar 20. Ir a la consulta ordinaria costaba 2,2 euros y ahora son 5.

¿Y la reforma laboral?

El Ejecutivo del conservador Passos Coelho acaba de rubricar con la patronal y el sindicato UGT una nueva vuelta de tuerca al mercado laboral. El otro gran sindicato, la Confederación General de Trabajadores Portugueses (CGTP), acusó al Gobierno de un «regreso al feudalismo» y no firmó el pacto. Entre las medidas adoptadas figuran la supresión de los tres días que las empresas podían conceder a sus plantillas como premio por no faltar al trabajo, la reducción de los festivos (cuatro menos), así como la posibilidad de decidir sobre los puentes.

Además, todos los trabajadores tendrán un banco de horas (150 horas) a coste normal y no extraordinario, del que podrán disponer las empresas a su conveniencia. Las horas extras, por cierto, valdrán menos dinero. Al tiempo, los parados que acepten un empleo con un sueldo inferior a su subsidio de desempleo podrán seguir cobrando la mitad del paro durante seis meses, y un 25 % en los tres siguientes.

Como contrapartida, El Gobierno ha enterrado una medida anunciada hace unos meses y que causó gran revuelo: la posibilidad de que las compañías pudieran exigir media hora más de trabajo gratuito al día.

Como no podía ser de otra manera, el despido será más fácil y más barato. El Gobierno ya rebajó la indemnización por despido de 30 a 20 días, con un máximo de 12 mensualidades. Y la idea es que, antes de la primavera, se haya recortado a 12 días.

análisis las recetas del país vecino para reducir el déficit