Francia se aprieta un poco más el cinturón

La Voz FORT DE BREGANÇON/COLPISA.

ECONOMÍA

21 ago 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

El Gobierno francés, decidido a que los números rojos de las cuentas públicas no superen el 6% del PIB -justo el mismo objetivo que el Ejecutivo español considera «irrenunciable»- va a suprimir, a partir de este mismo otoño, ayudas sociales a las familias y desgravaciones de las que ahora se benefician hogares, profesionales y empresas, por un importe total de 10.000 millones de euros. No aumentarán el IRPF, ni el IVA, ni se reducirán las transferencias del Estado a los territorios. Pero habrá austeridad en los costes del Estado: solo se repondrán la mitad de los puestos vacantes de los funcionarios jubilados y el gasto general se reducirá el 10% en el plazo de tres años.

El ajuste lo adelantó el Gabinete del presidente tras la reunión que Nicolas Sarkozy mantuvo en su residencia de verano de Fort Bregançon, en el sur de Francia, con el primer ministro François Fillon y los responsables de los principales departamentos económicos. El anuncio coincidió con una revisión oficial de las expectativas de crecimiento: el producto interior bruto registrará este año el avance del 1,4% ya previsto, pero estima que la expansión se limitará en el 2011 al 2%, frente al 2,5% de sus anteriores proyecciones. Esta reunión del Gobierno galo estuvo precedida por la buena noticia de que el PIB francés creció en el segundo trimestre un 0,6% respecto al primero, una tasa superior a lo esperado.

Compromiso con el déficit

La bonanza no se considera firme, y los recortes se llevarán a cabo para cumplir los compromisos de déficit en un entorno menos desarrollado. El Ejecutivo no concretó las ayudas y exenciones que se van a suprimir, pero entre las ventajas que pueden desaparecer están las reducciones de impuestos en ciertas profesiones, el IVA reducido que se aplica a las reformas llevadas a cabo en la vivienda habitual, o el descuento del que se benefician los hogares que contratan empleados domésticos para cuidar a los niños. También podrían desaparecer las desgravaciones por adquisición de una casa y algunos incentivos verdes, a las instalaciones ecológicas o al uso de biocarburantes.

Los analistas recuerdan que el Gobierno francés también necesita lanzar mensajes de compromiso a los mercados porque las secuelas de la crisis griega le alcanzaron de rebote. Esta misma semana, Moody's advirtió a Francia, Estados Unidos, Alemania y el Reino Unido que pueden perder la nota máxima AAA.