Los trabajadores colocaron ayer cruces junto a la N-VI y hoy se reúnen con Juárez, a la espera de noticias
24 nov 2009 . Actualizado a las 02:00 h.Los trabajadores de Leche Pascual en Outeiro de Rei siguen adelante con sus protestas, mientras se acerca el punto final del expediente de regulación de empleo que afecta a la factoría de este municipio chairego. El 4 de diciembre expira el ERE firmado el 4 de agosto pasado, una medida que ha ido acompañada, tanto antes como después de su rúbrica, por las medidas de protesta de la plantilla.
La última de las movilizaciones se celebró ayer por la mañana y tuvo como escenario Outeiro de Rei, municipio donde se asienta la factoría. Los trabajadores sembraron un total 102 cruces de madera, una por cada empleado afectado por el ERE, en los varios centenares de metros que separan las instalaciones de la láctea de la N-VI. Sin pancartas y sin consignas para corear en la protesta, pero con un ataúd a cuestas, los trabajadores pretendían así simbolizar la muerte de sus puestos de trabajo.
La posibilidad de que la planta vuelva a funcionar y de que revivan los empleos es el objetivo que persiguen los trabajadores, que desde hace semanas permanecen acampados en Outeiro de Rei en señal de protesta. Sin embargo, la plantilla admite que esas cuestiones sobrepasan su capacidad: «Non está nas nosas mans», explicó ayer el portavoz de la plantilla, Óscar Trigo.
Los rumores sobre el futuro de la planta, que van desde la oferta de las cooperativas gallegas al posible interés de otras marcas del sector, se han ido sucediendo en el tiempo, mientras una parte de la plantilla se ha ido acogiendo a bajas voluntarias e incentivadas que han rebajado el número de trabajadores a poco más de un centenar.
Una representación del comité de empresa tiene previsto reunirse hoy con el conselleiro de Medio Rural, Samuel Juárez, para conocer la postura de la Xunta sobre ofertas reales que garanticen el futuro de la factoría. Y ello después de que Juárez se entrevistase ayer con un representante de Pascual, para conocer de primera mano cuál es la situación real de la posibles negociaciones.
La plantilla no se inclina por ninguna oferta: «Dános igual o nome. O que queremos é o posto de traballo», aseguró Trigo.
Aunque el expediente de regulación de empleo vence a finales de la próxima semana, el campamento levantado por los trabajadores en las inmediaciones de la planta se mantendrá en pie. Y, mientras, se suceden los gestos de apoyo de los ciudadanos. Así, el pasado fin de semana fue una casa de turismo rural de la zona la que se encargó de suministrarles la comida.