La empresa, con sede en Cerceda, está presente ya en los mercados de Asia, América, Europa y África.
30 oct 2009 . Actualizado a las 12:19 h.José Manuel Iglesias Vila afirma que nunca antes se había imaginado que sus parques «llegarían al paíso» para describir la entrada de la compañía cercedense, dedicada a la fabricación de parques infantiles, en el mercado de la Polinesia francesa.
«Es realmente emocionante, pero no solo para mí, sino para muchas empresas de la comarca, porque su trabajo llegará también a las antípodas», explica Iglesias refiriéndose a los numerosos proveedores que la firma, instalada en el polígono de O Acevedo, tiene en localidades como Carballo, Camariñas o Vimianzo.
La llegada de Galopín a la Polinesia francesa se produce después de que la sociedad, nacida hace ocho años, conquistase también los mercados de EE.UU., Asia, África y Europa. Presente en países como Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudí, Libia o Marruecos, la compañía de José Manuel Iglesias ha cruzado el globo gracias, precisamente, a su implantación en Francia.
«Este año nos ha ido muy bien en el mercado galo y eso nos ha permitido ponernos en contacto con importadores de la Polinesia, que eligieron nuestros productos porque con su colorido y diseño se adaptan muy bien a sus parques», explica el director general de la firma, quien confiesa que a las antípodas se irá «el pedido más grande de la historia de Galopín», aunque ayer no recordaba exactamente cuántos juegos han enviado.