13 oct 2009 . Actualizado a las 02:00 h.
El plan de privatizaciones anunciado ayer llega en el que probablemente sea el peor momento del mandato de Brown. No haría falta recurrir a las encuestas para darse cuenta de que el «premier» pasa por sus horas más bajas. A los escándalos por los gastos injustificables de los parlamentarios, y las revueltas en su propio partido, se le añade la impopularidad de su imagen como gestor de la crisis económica y financiera que asola el Reino Unido. Un 42% de los británicos creen que el líder conservador, David Cameron, sería un mejor primer ministro, frente al 22% que apoya a Brown.