Paralizada por un expediente que no prospera

La Voz

ECONOMÍA

La crisis de Caramelo tiene con la respiración contenida a los más de 800 trabajadores de la firma, repartidos entre la fábrica de A Coruña y la red de tiendas. Después de que la Inspección de Trabajo tumbase el ERE por considerar que no contribuiría a solucionar las pérdidas acumuladas en los últimos tres años, su dirección no ha conseguido pactar la salida voluntaria de los trabajadores mediante un plan de bajas voluntarias. En todo caso, su situación de insolvencia la ha obligado a iniciar los trámites para declarar concurso de acreedores.