La patronal gallega aprovechó ayer el estreno en la Xunta del nuevo equipo de Feijoo para hacer un despliegue de medios humanos sin precedentes. Por vez primera reunió a mil empresarios en Santiago -de todos los sectores- con el objetivo de escenificar su voluntad de dar salida a la crisis. Flanqueado por Gerardo Díaz Ferrán, líder de la patronal española, Antonio Fontenla, presidente de la Confederación de Empresarios de Galicia (CEG), reclamó un gran pacto social con la Administración y los sindicatos para reconducir la situación. El documento de propuestas, aprobado ayer, pivota sobre las rebajas fiscales, la moderación salarial y la mejora del acceso a la financiación. La patronal plantea eliminar el canon hidroeléctrico creado por el bipartito y el céntimo sanitario, que aprobó Fraga. Ni el nuevo presidente de la Xunta ni los conselleiros asistieron al acto, a pesar de que estaban invitados. Tampoco fueron los tres secretarios xerais de los sindicatos. El programa patronal para atajar la crisis incluye la reducción del tipo en el impuesto de sociedades (actualmente en el 30%, cuando en Portugal se sitúa en el 12,5%), rebajar la fiscalidad que grava la reinversión de beneficios extraordinarios y la supresión del impuesto de actividades económicas (IAE) y de sucesiones y donaciones, tal y como ya han hecho otras autonomías. En materia fiscal, también plantea el aplazamiento y fraccionamiento del IVA, la reducción de la carga tributaria local, la congelación de tasas y precios públicos y una rebaja de los módulos para los autónomos -pagan el mismo cuando las ventas y la actividad han caído ahora un 40%-. Buena parte de las propuestas planteadas ayer se centraron en mejorar el acceso a las fuentes de financiación. El propio Díaz Ferrán, al comienzo del simposio, advirtió de la gravedad de este problema, pero alertó de que la morosidad en los pagos de las Administraciones públicas lastra también la viabilidad de las pymes. Por eso calificó de «insuficientes» los 3.000 millones en avales comprometidos por Zapatero, una medida que sí consideró necesaria. En materia de acceso a los créditos, el documento aprobado ayer por la Confederación de Empresarios de Galicia (CEG) plantea la necesidad de prorrogar y ampliar la dotación del convenio suscrito entre el Instituto de Crédito Oficial (ICO) y el Instituto Galego de Promoción Económica (Igape). El plan patronal contra la crisis reclama una agilización en los trámites para impulsar infraestructuras de comunicación-alta velocidad ferroviaria- y una apuesta por un nuevo modelo productivo, con especial hincapié en las políticas de innovación. Pero los empresarios también recetan contra la crisis moderación salarial y flexibilización del mercado laboral. La patronal propone reducir los tiempos de tramitación de las regulaciones de empleo y mejorar el marco regulatorio para que en los ERE suspensivos no se obligue a la empresa a cotizar a la Seguridad Social.