La petrolera angloholandesa Shell concluyó ayer, tras dos años y medio de trabajos, la construcción del casco de una de las plataformas de prospección de crudo a mayor profundidad del mundo, cuya altura es similar a la de de torre Eiffel. El gigante de acero ha iniciado ya el viaje de 8.200 millas que lo llevará desde el astillero de Pori en Finlandia hasta el golfo de México.
La estructura de barras de acero, con una altura aproximada de 324 metros y un peso similar al de 10.000 coches familiares, forma parte del proyecto de prospección de petróleo y gas en aguas profundas en alta mar más ambicioso de la multinacional angloholandesa Shell.
Tras su salida de Finlandia, el casco viajará en barcazas hasta Ingleside (Tejas), donde se preparará para su instalación en alta mar antes de iniciar el viaje hasta su destino final en el bloque 857 del Cañón del Alaminos
La estructura operará en las aguas ultraprofundas del golfo de México, flotando sobre cerca de 2.500 metros de agua y tendrá una capacidad de producción de 130.000 barriles diarios de petróleo, según compañía anglo holandesa. Perdido, que así se llama el gigante, será la plataforma petrolífera más remota de toda la región del golfo de México, flotará a 220 millas de Galveston, y dispondrá de alojamiento para 150 empleados.