La Sociedad Pública de Alquiler pagará la renta a los inquilinos nuevos que, con un empleo estable, vayan al paro
29 may 2008 . Actualizado a las 02:48 h.La crisis inmobiliaria gana fuerza a medida que avanza el 2008. Y lo hace con más intensidad en España que en Galicia. La compraventa de viviendas en el conjunto del Estado alcanzó el pasado mes de marzo la cifra de 46.074 operaciones, lo que supone un descenso del 38,5% respecto al mismo período del año anterior. La caída en la comunidad gallega, aunque menos intensa, ha sido también acusada: el pasado mes se registraron 2.114 ventas, un 23,6% menos que en marzo del 2007.
Los datos, divulgados ayer por el Instituto Nacional de Estadística (INE), dan cuenta del fuerte parón del mercado y trazan un horizonte poco esperanzador. La caída en tasa intermensual (respecto a febrero), que muestra la tendencia que seguirá el mercado a corto plazo, arroja un porcentaje desalentador: en el conjunto de España se sitúa en el 39% y en la comunidad gallega roza ya el 30%.
Los datos hechos públicos ayer por el instituto estadístico revelan, además, que el parón de las ventas está afectando con intensidad al negocio hipotecario, que sufrió el pasado mes de marzo el mayor descenso desde que el INE empezase a publicar información en el año 2003. El número de préstamos concedidos para la adquisición de un piso registró en marzo un descenso anual próximo al 40%, caída que en la comunidad gallega se situó en casi la mitad, el 22,2%. Los datos evidencian que la desaceleración, por ahora, es más acusada en el conjunto de España que en esta autonomía, pero los indicadores actuales revelan que se avecina un año muy malo.
De hecho, el fuerte ritmo de desaceleración del PIB gallego en el primer trimestre del 2008 y la caída en la evolución del indicador de producción industrial (especialmente en las actividades dependientes de la edificación residencial) así lo acreditan. El fuerte descenso que tendrá la economía del ladrillo lo ha advertido, por ejemplo, el observatorio inmobiliario que elabora periódicamente el Centro de Investigación Económica y Financiera (CIEF) de la Fundación Caixa Galicia.
«La demanda muestra tendencias muy contractivas, de crisis, con un escenario de sobreoferta», explica el centro refiriéndose a lo que ocurre en las áreas urbanas gallegas. El fuerte descenso de la compraventa tiene su origen en la subida del paro y el aumento del euríbor -no da tregua y roza el 5%-, pero también en la creciente limitación al crédito. Algo que ya confirman las propias entidades financieras. Bancos y cajas han endurecido todavía más las condiciones para prestar dinero a empresas y, sobre todo, a particulares. De cara al segundo trimestre, esa tendencia va a proseguir.
La situación ha llegado al extremo de que la Sociedad Pública de Alquiler (SPA) - el instrumento creado en su día por María Antonia Trujillo para intentar relanzar el apagado mercado de la renta en España- anunció ayer que pagará las mensualidades a aquellos inquilinos que se sumen a partir de ahora a la iniciativa de la SPA y que, disfrutando de un empleo estable, se vean obligados a apuntarse en el paro. La ayuda no se extenderá, sin embargo, a las 6.804 personas que desde octubre de 2005 han firmado su contrato con el organismo, con lo que se excluye a muchos inquilinos que también podrían ir al desempleo.