Adiós a un Foro de Davos de sabor amargo

Laura Bonilla

ECONOMÍA

Los empresarios y políticos más poderosos del mundo se despidieron ayer de la estación de esquí suiza de Davos, sede de su cita anual, inquietos por los nubarrones que planean sobre la economía mundial. A diferencia del 2007, cuando todo fuero festejos, este ha sido un Davos sombrío, dominado por la amenaza de una recesión en Estados Unidos que los mercados ya consideran inevitable y el temor a una fuerte desaceleración en el resto del planeta. Y eso que la secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, aseguró en la inauguración que «la economía estadounidense es resistente».

El director gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Dominique Strauss, por su parte, indicó que varios países deben apelar a la política fiscal además de a la monetaria para enfrentar la desaceleración y endeudarse para generar crecimiento, aunque ya tengan déficit; mientras que Nouriel Roubini, profesor de Economía de la Universidad de Nueva York, pronosticó que «Estados Unidos no solo va a estornudar y coger un resfriado, tendrá una larga neumonía». Roubini fue uno de los pocos que el año pasado anticiparon en Davos la crisis financiera provocada por la explosión de las hipotecas subprime .

Con todo, el Foro de Davos ha dejado una pregunta en el aire: ¿Serán China y la India capaces de ser los motores que seguirán tirando de la economía mundial si Estados Unidos entra finalmente en recesión?.